En verdad que el discurso de Francisco García Cabeza de Vaca en su toma de posesión como gobernador no sólo impactó a la sociedad tamaulipeca que demanda recobrar la paz social en la entidad, sino también generó una profunda preocupación entre los principales funcionarios de la pasada administración estatal.
En todas las reuniones sociales y familiares durante el pasado fin de semana se habló del discurso, puesto que mientras algunos destacaban la frase: “como hablar de borrón y cuenta nueva cuando existen miles de familias buscando a sus seres queridos desaparecidos sin tener respuesta del gobierno”, otros exaltaron la advertencia de que: “no habrá impunidad para quienes aprobaron una deuda pública exorbitante y no se sabe el destino de esos recursos”.
De igual forma, llamó mucho la atención el ofrecimiento que hizo el gobernador en su discurso en torno a recobrar los ranchos, casas, terrenos, entre otras propiedades, que les fueron quitados a la fuerza a sus verdaderos dueños por las organizaciones criminales.
Ahora los verdaderos dueños tienen la esperanza de recobrar sus propiedades, incluso algunos hasta recortaron la parte del discurso que dice: “como hablar de borrón y cuenta nueva cuando hubo notarios públicos que otorgaron escrituras a terceras personas sin el consentimiento legal de los verdaderos propietarios”.
En varias conversaciones sociales y familiares se recordó la hazaña que le costó la vida a Don Alejo Garza Tamez (QEPD), quien luego de recibir la amenaza de entregar su rancho San José, que se encuentra en la inmediaciones de la presa “Vicente Guerrero”, decidió enfrentar sólo a la gavilla de pistoleros que llegaron la madrugada del domingo 14 de noviembre del 2010 a tomar posesión de la propiedad del empresario maderero.
Nunca se imaginaron que serían recibidos a balazos porque otros abandonaban sus propiedades para no enfrentar a los sicarios, pero Don Alejo decidió defender su rancho sin la ayuda de nadie porque antes les había ordenado a sus trabajadores que no se presentaran ese domingo.
Los soldados que fueron al rancho San José quedaron impresionados de ver la cantidad de cartuchos percutidos en contra de la propiedad, pero sobre todo que Don Alejo había preparado la defensa colocando rifles y pistolas de caza en ventanas y puertas para enfrentar solito a los secuaces del crimen organizado.
De regreso al discurso del gobernador García Cabeza de Vaca, también cautivo el ofrecimiento que hizo de entregar becas a los hijos de jefes o jefas de familia que no ganen un salario mínimo, así como también otorgar una ayuda económica mensual a todas las personas mayores de 60 años que no tengan una pensión del IMSS o del ISSSTE.
Asimismo, cuando el nuevo mandatario estatal crítico a los dirigentes sindicales que se han enriquecido en forma escandalosa a costa del bienestar de sus representantes, cuyo mensaje seguramente incómodo al diputado local y representante del gremio petrolero Moisés Balderas Castillo.
Vamos a ver cuántos de los compromisos se cumplen y cuáles se quedarán en el anecdotario de la toma de posesión de García Cabeza de Vaca como gobernador, ya que la sociedad tamaulipeca espera un verdadero cambio para dejar atrás la etapa negra de corrupción e impunidad que no sólo tiene en el atraso económico y social a la entidad, sino también sumergida en una lacerante crisis de inseguridad por los constantes secuestros y extorsiones, entre otros delitos, que sufre la población.
Por último, el alcalde Oscar Almaraz Smer de inmediato causó una grata impresión luego de que puso en servicio 15 camiones de volteo para tratar de mejorar la recolección de basura en Ciudad Victoria, además de supervisar ayer las acciones de limpieza de la avenida Norberto Treviño Zapata, mejor conocida como la calle 16, que consistieron en barrer, pintar camellones, así como poder árboles y palmeras que se encuentran en esta importante vialidad.
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