Por Redacción Noticentro.
El reto de los Gobiernos, federal, estatal y municipal, debe ser el de establecer una política de prevención de violación de derechos humanos que sensibilice a la sociedad y fortalezca la cultura en el tema, afirmó Jaime Zacarías Merling.
Entrevistado luego de participar como conferencista dentro de la Semana Nacional de Acceso a la Justicia, en la Casa de la Cultura Jurídica, “Ministro Fernando de la Fuente Sanders” de ciudad Victoria, el Subdirector de Vinculación de la Comisión Nacional de Derechos Humanos , (CNDH), con el Poder Judicial Federal, (PJF), dijo que, incluso, una alternativa sería incluir en el plan de estudios de educación básica, una materia de derechos humanos.
“Hay una situación de no conciencia de respeto por los derechos humanos por parte de la sociedad en general. El reto sería entonces establecer una política de prevención de derechos humanos desde los tres órdenes de Gobierno” indicó.
Impartir una materia de respeto a los derechos humanos, en primarias y secundarias, ayudaría a la formación de niños y jóvenes conocedores del tema lo cual vendría a fortalecer la sociedad.
Zacarías Merling dijo que la CNDH ha venido impulsando esa idea ante las instancias de educación, federal y estatales.
“Es importante sensibilizar a la sociedad para que pueda identificar actos tan sencillos en los que se incurre con frecuencia y que son violatorios de derechos humanos. Por ejemplo el invadir los cajones de estacionamiento para discapacitados es una violación a derechos humanos muy recurrente” indicó.
Paralelamente, dijo, es importante fortalecer la capacitación de servidores públicos, porque muchas veces las violaciones a derechos humanos ocurren por ignorancia y no por dolo.
En ese mismo contexto, el funcionario admitió que los grandes avances en el fortalecimiento del marco constitucional y legal en materia de derechos humano, pero sin embargo es algo que no se refleja en la realidad precisamente porque falta sensibilidad y cultura de la sociedad en el respeto al prójimo.
“La brecha entre la ley y la realidad sigue siendo muy grande. Es algo que tenemos que reconocer. Podremos tener una legislación perfecta pero si no se tiene una cultura de respeto a los derechos humanos esa ley se vuelve ineficiente” mencionó.




