Por Redacción Noticentro.
La Comisión de Derechos Humanos del Estado de Tamaulipas, (Codhet), investiga 27 casos de presuntos actos de tortura cometidos por agentes de la Policía Estatal Acreditable.
El presidente del organismo defensor de los tamaulipecos, José Martín García Martínez, dijo que hasta el momento no ha sido emitida ninguna recomendación derivada de esos expedientes.
“El año pasado si emitimos algunas recomendaciones pero en lo que va del 2016 aún no hemos enviado ninguna” indicó.
Entrevistado antes de participar como ponente dentro de la Semana Nacional de Acceso a la Justicia, en la Casa dela Cultura Jurídica, “Ministro Fernando de la Fuente Sanders”, el Ombudsman reveló que está resultando difícil probar la responsabilidad de los policías.
Esa dificultad se origina de que la mayor parte de los quejosos están bajo proceso por delitos del fuero federal, y a consecuencia de ello fueron enviados a Centros federales de otras entidades del país, en los que es difícil tener comunicación con ellos.
“Por esa razón avanzamos muy lentos en las investigaciones porque no es fácil comunicarnos con los quejosos. Lo que hacemos, en algunos casos, es solicitar el apoyo de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, (CNDH), o de las comisiones estatales, para que recaben testimonios” indicó.
Dijo que pese a los avances en materia de Derechos Humanos y al endurecimiento de las penas contra la tortura, todavía existen policías que siguen recurriendo a esa práctica.
En ese sentido, indicó que la Policía Estatal Acreditable está convertida en el primer lugar de quejas por presuntas violaciones a derechos humanos.
Además de la tortura, se le imputan a los agentes cargos de allanamiento de morada, robo y lesiones, sobre todo cuando ingresan a los domicilios para realizar algunas detenciones.
Anualmente, la Codhet recibe en promedio de 1000 a 1200 quejas por presuntas violaciones de derechos humanos cometidas por servidores públicos.
Sin embargo, de todas esas quejas, solamente entre un cinco y un ocho por ciento concluyen en una recomendación. En el resto se logra un acuerdo entre el quejoso y la autoridad acusada, o bien no se logra acreditar la queja.




