Por José de Jesús Velázquez.
La delegación estatal de la Procuraduría Agraria está recomendando a los ejidatarios tamaulipecos no vender sus parcelas porque de hacerlo podrían estar dejando escapar una oportunidad de beneficiarse con la Reforma Energética.
Jesús Miguel Ortega González, delegado de la dependencia, explicó que se estima que al menos el 60 por ciento del territorio tamaulipeco tiene potencial de explotación de hidrocarburos, lo cual generara beneficios a los propietarios de las tierras.
Por esa razón, dijo, la dependencia ha estado aconsejando a los ejidatarios que no vendan sus parcelas.
“En cada visita que hacemos a ejidos y otras comunidades rurales la recomendación a la gente del campo va en ese sentido: de que no se deshagan de sus tierras. Les pedimos que tengan paciencia” refirió.
Dijo que se prevé que para el año próximo lleguen a Tamaulipas inversiones importantes en materia energética , sobre todo en municipios del norte y centro del estado, donde el potencial de hidrocarburos es inmenso.
“Los ejidatarios tendrán ganancias importantes. Depende del hidrocarburo que encuentren en su parcela va a ser el porcentaje de utilidad que les corresponderá. Eso abre una gran oportunidad para la gente del campo” indicó.
La Procuraduría Agraria será la encargada de asesorar a los ejidatarios cuando los inversionistas muestren interés en sus tierras ya sea para extraer hidrocarburos o para utilizar el terreno en otras actividades relacionadas con la Reforma Energética.
“Nosotros somos los que defenderemos a los campesinos, los vamos a ayudar a que se respeten sus derechos y para que no sean engañados en cuanto a los contratos que puedan firmar. Los defenderemos contra todas las gentes o empresas que se quieran instalar y que no quieran apoyarlos o hacer las negociaciones pertinentes”, finalizó.
De acuerdo con estimaciones oficiales, Tamaulipas es el estado del país que mayores inversiones recibirá a raíz de la Reforma Energética.
De hecho, el Congreso del Estado trabaja ya en una reforma legal que garantice a los ejidatarios recibir un porcentaje de las ganancias que genere la explotación de hidrocarburos.



