CIUDAD DE MÉXICO.
Necesitaba ganar el Querétaro para mantener sus aspiraciones de clasificar a la liguilla y lo hizo ante un América que sigue enfermo de irregularidad y que ha sido incapaz de recuperar el Estadio Azteca, donde ya es habitual verlo salir con las manos vacías. No fue un partido de exquisiteces ni de un futbol de museo el de los Gallos del Querétaro, pero en cambio los jugadores del director técnico Víctor Manuel Vucetich fueron inteligentes y calculadores, suficiente para quedarse con las tres unidades que los catapulta en sus aspiraciones de liguilla.
Gallos no pierde contra los azulcremas desde 2013. Da clic aquí y mira la Tabla General
Ignacio Ambríz prescindió nuevamente de Rubens Sambueza, pero esta vez, a diferencia del partido frente al Tijuana, la ausencia se debió a una molestia física y no a una decisión técnica, y eso repercutió para mal en su equipo. Ni Andrés Andrade ni Carlos Quintero ni Michael Arroyo suman esas cualidades que desquician a los jugadores contrarios.
De los encargados de generar opciones en el lado azulcrema el único que pudo agitar mínimamente el enfrentamiento fue Quintero, sin ser todavía un elemento que pueda cargar con esa responsabilidad como solía hacerlo en Santos Laguna, donde era el referente ofensivo.
Recuperó Quintero su valentía para encarar, su velocidad, pero le falta afinar al momento de dar el último toque para concretar sus jugadas.
En la primera mitad Quintero tuvo dos explosiones de velocidad que le sirvieron para plantarse con peligro en el arco de Tiago Volpi, sin que pudiera concretarlas. En una mandó su envío por un costado y en la otra el cancerbero le tapó bien su disparo. Sus compañeros no lo arroparon en su intento de cambiar un encuentro trabado.
Por igual, de lado de los Gallos tampoco hubo un elemento que alzara la mano para tratar de cambiar el guión del encuentro, aunque se debió más a una apuesta en la que priorizó mantener el cero a la espera de encontrarse con un error de su oponente que pudieran capitalizar, sin que eso significara que dieran un mal partido. Era su apuesta, se centraron en ella y la trabajaron hasta obtener el resultado que deseaban.
Si bien en la parte complementaria Quintero y Paul Aguilar mandaron avisos con remates que cimbraron el travesaño, el Querétaro fue el equipo que pudo mover el marcador.
En el minuto 60, Yerson Candelo, que se nota cada vez más adaptado a la velocidad del futbol mexicano, asistió a Emanuel Villa, que con un tiro cruzado pusiera un 0-1 lapidario que le bastó para quedarse con tres unidades vitales frente a un América que llegó a cuatro derrotas como local. Los Gallos aspiran a cerrar fuerte el torneo.
“Hay que cerrar bien”: habla Vucetich
Ganarle al América en el Estadio Azteca es un “buen aliciente” para los Gallos del Querétaro, admitió el estratega Víctor Manuel Vucetich, que espera que su equipo rebase la barrera de 25 unidades para lograr su pase a la liguilla.
“De no trabajar bien en el torneo, hoy tenemos posibilidades. Venimos trabajando contra corriente, la posibilidad existe y hay que cerrar bien como un equipo constante. Nos enfrentamos a rivales directos para clasificar y eso es muy bueno, porque dependemos de nosotros mismos”, comentó Vucetich.
Por su parte, Emanuel Villa, que llegó a 12 anotaciones en el torneo con su gol frente a las Águilas. Admitió estar en un momento dulce que espera se prolongue para el bien de su equipo y no para seguir prendido en la cima del goleo.
“Disfruto mi momento como lo hace cualquier delantero que marca, pero lo hago con mucha tranquilidad y no me vuelvo loco ni mucho menos. Me da buen ánimo cuando las cosas sirven para ganar. Ojalá siga aportando”, mencionó.
Ambríz, con sabor amargo
La derrota de 1-0 frente al Querétaro generó una profunda molestia en el América, reconoció el técnico Ignacio Ambríz, quien dijo que su equipo dio una de las exhibiciones más pobres en su estadía al grado de considerar que a su equipo le faltó “hambre”.
“Estoy muy encabronado, no hicimos los méritos suficientes para ganar. Estudiamos al rival, sabíamos que se paraban bien atrás y que buscarían un contragolpe y así lo hizo, fue como nos hicieron daño. Nosotros tuvimos dos o tres oportunidades claras que no concretamos, por eso me voy irritado, encabronado por no hacer que este equipo saliera con ganas de ganar y más por la gente que siempre nos alienta, nos apoya”, comentó.
Ambríz dijo que se debe hacer un profundo análisis de lo que sucedió frente a los Gallos del Querétaro para tratar de tener un cierre de torneo en el que los errores sean mínimos. Además, el estratega azulcrema lamentó que el Estadio Azteca sea hoy en día una aduana muy accesible para los equipos que lo visitan.




