Por Rogelio Rodríguez Mendoza.
Casi dos mil pescadores dedicados a la captura de ostión, almeja y ostras, tuvieron que suspender actividades debido al efecto de la Marea Roja en el litoral tamaulipeco, informó el biólogo, José Margarito Herrera Castillo.
El Jefe del departamento de Pesca de la delegación estatal de la Sagarpa, explicó que también el sector turístico está siendo impactado por el fenómeno porque tuvieron que cerrarse las playas para evitar daños a la salud de los turistas.
Al suspenderse la pesca de ostión se calcula que serán alrededor de 150 toneladas las que dejarán de capturarse.
Además de ello, se estima que ya suman 40 las toneladas de peces muertos por los efectos de la Marea Roja.
A diferencia de otras especies pesqueras como la jaiba, tiburón y camarón, el ostión si se ve afectado por la Marea Roja porque absorbe las toxinas lo que podría provocar repercusiones en la salud de quien lo consuma.
Por esa razón la Comisión Estatal para la Prevención de Riesgos Sanitarios (Coepris), prohibió su comercialización y consumo.
Herrera Castillo aclaró que el consumo de pescado no representa riesgo para las personas, siempre y cuando no se trate de producto que ya haya muerto por el efecto de las toxinas.
“Si alguien lo consume recién capturado no tendrá problemas. Es el caso de jaiba, tiburón, camarón, etcétera. Insisto que el único riesgo lo genera el ostión, almejas y ostras. Con estas especies si hay que tener cuidado, por eso la prohibición de capturarlo y consumirlo” mencionó.
“Estuvimos avisando a las organizaciones de pescadores para que no capturen o comercialicen ostión. Alrededor de 1950 pescadores tuvieron que suspender la captura de esa especie. Estaremos monitoreando la situación para determinar en qué momento pueden retomar la actividad” señaló.
La Marea Roja se detectó en la zona de Matamoros el pasado 29 de septiembre, y a partir de ahí se fue extendiendo al resto del litoral mexicano. El promedio de duración es de una a dos semanas pero ésta vez ya casi va a cumplir un mes.
Un antecedente similar ocurrió en 2011 cuando la presencia del fenómeno se extendió durante casi cuatro semanas.
El funcionario explicó que un daño colateral lo está enfrentando el sector turístico, porque los Ayuntamientos tuvieron que cerrar las playas.
Es el caso de Matamoros, Soto la Marina, Aldama y Tampico.
“La gente que se acerque a una zona con Marea Roja puede padecer ardor en garganta, en ojos y nariz por la toxina que genera el fenómeno. Por eso la decisión de evitar los accesos a las playas” señaló.



