Por Chantal Martínez Díaz.
Mientras en Lousiana, Estados Unidos detienen al hijo del fundador de la Iglesia Palabra de Vida, Jonh Crow, por portación de cocaína por un valor que casi llega al medio millón de dólares, los pastores de la Iglesia Evangélica alzan la voz, uno para denunciar que han vuelto a ser blanco de ataques del crimen organizado y, el otro para pedir no los señalen a todos por esos hechos.
Ercel Lewis, fundador de la Iglesia Amor Viviente, volvió a tomar la palabra y recalcar que siguen siendo víctimas de la violencia, inclusive, dio testimonio de que Bobby Crow, el padre del detenido por las fuerzas de seguridad nacional norteamericana, a quien dijo, intentaron secuestrar hace unas semanas.
“Le dispararon su camioneta, poncharon las llantas… fue un milagro”, dijo al referir que por obra de la intervención divina, los secuestradores no se llevaron a Crow; también mencionó que de pastores acribillados, solamente sabe de uno; sin embargo hizo hincapié en que hay varios que han sufrido el embate de la delincuencia.
Mientras tanto, Luis Armando González Isaz, presidente de la Fraternidad de Pastores de Victoria, acudió hasta las instalaciones de la ORT, para reconocer en principio de cuentas la detención de Crow Junior es una noticia desfavorable que les puede traer críticas; sin embargo pidió que no por los hechos de uno, se juzgue al resto de los integrantes de esa religión.
Estableció también que los pecados de los hijos no los deben de llevar los padres, puesto que cada quien es responsable de sus actos y dejó en claro que como cristianos están trabajando diariamente por Tamaulipas.
«Si quiero recalcar que el pecado de los hijos no lo deben llevar los padres, cada quien es responsable de sus propios actos. Como cristianos tratamos de llevar la palabra, desafortunadamente lo vemos no todos los hijos obedecen a los padres y como dice la palabra:
el que cree estar firme mire y que no caiga, significa cuídate porque te puedes caer, nosotros profesamos la fe, hablamos en fe pero no somos responsables de las actitudes de otras personas», dijo.
También coincidió en que no se saben las condiciones por las que se realizó el tráfico de droga, lo que sí, es que se solidarizó con su colega Bobby Crow, a quien le reconoció la ayuda que le ha dado y, el hecho de ser pionero en la introducción de las iglesias evangélicas en la localidad.
Y aunque dijo que la autoridad norteamericana nunca se equivoca, contrarias a las mexicanas; no obstante sostuvo que el hecho de que la detención se realizó en la unión americana sienta un antecedente.
En todos lados hay detalles –dijo—y coincidió en que debe haber diferencia entre fe, realidad y las personas, por lo que insistió en que no hay que juzgar.
«Me solidarizo con el pastor Bobby Crow, además de que es pionero, nos ha apoyado mucho vengo para decir: ¡él es mi amigo!, independientemente si su hijo hizo o haya sido coaccionado o hecho de motu proprio, tenemos bien firme el precepto del Señor que dice que todo hay en la viña del Señor… aquí estamos profesando una fe, seguiremos sanando, principalmente por las personas que están caídas», declaró.



