Por Rogelio Rodríguez Mendoza.
La obligación que impone el Código de Procedimientos Penales de agotar la conciliación en un proceso antes del ejercicio de la acción
penal, representa un dolor de cabeza para el Supremo Tribunal de Justicia y para el foro litigante, afirmó el Juez de Primera Instancia, Adrián Alberto Sánchez Salazar.
En ese sentido, el también aspirante a Magistrado de número del Poder Judicial del Estado, se pronunció a favor de impulsar una reforma que venga a resolver una situación que en muchas ocasiones retrasa la resolución de los procesos penales.
Por ejemplo, dijo, se dan casos de que en segunda instancia un Magistrado ordena la reposición en un proceso penal que lleva ya dos años, tan solo porque el agente del Ministerio Público no agotó el recurso de la conciliación entre las partes.
Explicó que éste tipo de situaciones son frecuentes por lo que sería sano promover una reforma que venga a eliminar ese obstáculo.
“La Suprema Corte de Justicia de la Nación se ha pronunciado en ese aspecto pero sin ser del todo clara. Su fallo ha sido en el sentido de que cuando no se agota la conciliación se incurre en una violación procesal que, sin embargo, debe ser combatida de inmediato a través del amparo indirecto” señaló.
Resulta entendible, dijo, el malestar de los litigantes porque en muchas ocasiones no existe disposición de las partes a conciliar el conflicto, pero esa exigencia de la ley retrasa la resolución de los procesos.
“Yo comulgaría con una reforma que permita acceder al sistema alternativo de justicia como un camino para agilizar los procesos penales” mencionó.
Mientras eso ocurre, indicó, los agentes del Ministerio Público deben optar por dedicar 30 o 10 minutos para tratar de conciliar a las partes, en busca
de un acuerdo que evite que un asunto en donde solo se reclama la reparación de un daño, se prolongue por varios años.




