Por Rogelio Rodríguez Mendoza.
CON TODO y que no pudo ganar la diputación de mayoría, Gustavo Cárdenas Gutiérrez, debe, (o debería) , de traer preocupadas a las cúpulas del tricolor.
Los casi 50 mil votos que logró en el V Distrito electoral durante la reciente elección del siete de junio no son para subestimarlo.
Por el contrario, algo deberán hacer desde ahora los priistas si no quieren que el empresario restaurantero y hotelero, les termine dando un susto o de plano les coma el mandado en el 2016.
Sobre todo porque es prácticamente un hecho que Cárdenas Gutiérrez buscará ser el candidato a la gubernatura del estado, con el respaldo abierto de Movimiento Ciudadano, pero también con el apoyo en lo oscurito de grupos panistas, como el que encabeza la alcaldesa matamorense, Leticia Salazar Vázquez.
Es cierto que el bastión político del también exalcalde capitalino está en Ciudad Victoria, pero el hombre trae carisma y poder económico para extender esa simpatía hacia el resto del estado.
POR CIERTO, en el Partido Movimiento Ciudadano, algunos de sus dirigentes municipales anunciaron su renuncia luego de la elección del siete de junio.
Pero a nadie debería sorprender el hecho porque es algo que se veía venir desde que hizo lo mismo el diputado local, Alfonso de León Perales.
Dicho de forma más clara, es la mano del legislador la que está atrás de todas esas renuncias que se están dando en Movimiento Ciudadano.
¿Sabe cuál es la razón de fondo? Pesos y centavos.
Así es. Más allá de que De León Perales esté pensando en convertirse en candidato independiente a la gubernatura, la realidad es que su renuncia y la de los dirigentes municipales , fue porque desde la llegada de Gustavo Cárdenas Gutiérrez a la dirigencia estatal, les restringieron el uso desproporcionado que hacían de las prerrogativas.
Acostumbrados a autopagarse sueldazos de primera y de financiarse
hasta el más mínimo capricho al amparo de los recursos del partido, de pronto como que no les cayo nada bien que les redujeran a lo mínimo esos privilegios.
Ante ello aplican la máxima de, “negocio que no deja hay que dejarlo”.
A De León Perales parece habérsele olvidado, sin embargo, que fue gracias a los votos de Cárdenas Gutiérrez, que pudo ocupar por segunda ocasión una curul en el Congreso del Estado.
Algo que seguramente nunca hubiera logrado por la vía de cualquier otro partido.
A PROPOSITO , el tema de las candidaturas independientes parece traer medio confundidos a muchos.
Sobre todo hay quienes suponen que quienes aspiren a hacer uso de esa figura tendrán que renunciar al menos un año antes del inicio del proceso electoral local, que será allá por la última semana de marzo.
Pero, nada más equivocado que eso. El que quiera ser candidato independiente no tendrá más que presentar su carta de renuncia al partido de su militancia, hasta un día o unas horas antes de la fecha de su registro.
Bajo ese entendido, la puerta está abierta para que algunos que no salgan beneficiados con la “tómbola” de su partido, recurran a esa figura de participación electoral.
Que se supone serán muchos.
EN TEMAS legislativo, el Gobierno del Estado pasara la “charola” a los dinerosos empresarios tamaulipecos.
Resulta que están “cocinando” una iniciativa de decreto para crear un fideicomiso para el rubro de seguridad pública, con la idea de que los empresarios puedan apoyar económicamente la causa.
Dicho en otras palabras, lo que hará el Estado es invitar a los inversionistas a que hagan una “coperacha” para financiar
las tareas de combate a la inseguridad pública, sobre todo para cubrir el costo que implica mantener el patrullaje de militares y marinos.
Solo como dato cultural, le cuento que ese combate a la delincuencia le ha costado al Gobierno del Estado alrededor de ¡¡¡4,500millones de pesos!!! en los últimos tres años.
Que para nada es una bicoca.
ASI ANDAN LAS COSAS.




