Por Rogelio Rodríguez Mendoza.
Cuando se desató ésta pesadilla de la inseguridad pública, allá por el 2010, ¿qué hubiera sido de nuestro estado sin la presencia del Ejército? Es difícil saber la respuesta, pero basta comprender que si con los militares en la calle la situación fue un infierno, ya podremos imaginar lo que pudo suceder si no hubieran estado ellos.
Creo que a la distancia, si a alguien le debemos agradecimiento como sociedad es precisamente al Ejército. Es verdad que el problema de inseguridad pública sigue vivo y que para nada podemos decir que terminó, pero por lo menos la violencia delincuencial ha disminuido. Y eso es gracias a los militares.
De hecho, la presencia de los soldados en la calle sigue siendo una prioridad. Resulta impensable que el Gobierno decidiera retirarlos a sus cuarteles. Solamente ellos tienen la capacidad para contener la inseguridad pública.
Pensar que las corporaciones policiacas pueden resolver la situación es imposible: siguen diezmadas para asumir esa tarea , pero además no han logrado recuperarse de ese descrédito social que las ha perseguido durante décadas.
Se han hecho grandes esfuerzos gubernamentales por depurar los cuerpos de seguridad pública, y tal vez se ha avanzado en mucho, pero si le preguntáramos a los ciudadanos sí confían en ellas, seguramente los reprobarían.
No. Hasta en eso los soldados son los únicos que pueden presumir de la confianza social. Contra lo que sucedía hasta antes del 2010, en que todo mundo se sorprendía y atemorizaba cuando ocasionalmente veía circular por las calles un convoy de militares, hoy esa escena solo inspira seguridad.
Coincidir con una caravana militar provoca un sentimiento de protección. Si eso ocurre en la carretera uno ni quisiera despegarse de ella.
Por todo ello, me parece un acierto del Gobierno de Egidio Torre Cantú, su decisión de hacerle un reconocimiento al Ejército Mexicano. Más que una deferencia el agradecimiento era una obligación.
Este martes, el mandatario recibió en Ciudad Victoria al Secretario de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos Zepeda, para , entre otras actividades, inaugurar la Plaza Tamaulipas en honor al Ejército y las Fuerza Aérea Mexicana.
En un encuentro con ciudadanos, el jefe militar aseguró que el apoyo de la Sedena sigue firme para Tamaulipas.
“Los invito para que sigan acercándose a nuestros soldados , para que nos sigan confiando sus problemas, a que nos exijan ver por el estado, sobre todo por los ciudadanos”, fue parte del mensaje de Cienfuegos a los tamaulipecos.
¿Algún día podremos recuperar la tranquilidad social? Es la pregunta que ronda la mente de miles de tamaulipecos, que añoramos aquellos tiempos idos en que podíamos convertir la noche en día sin temor a nada, que podíamos permitir la salida nocturna de nuestros hijos sin padecer la incertidumbre que hoy nos agobia, o que podíamos viajar de madrugada por las carreteras sin más preocupación que la de sufrir una avería mecánica en nuestro vehículo.
Eso es algo que no sabemos. Se supone que los Gobiernos trabajan en ello, pero mientras tanto lo mínimo que deseamos es seguir recibiendo esa seguridad que solamente el Ejército nos provoca.
¿No cree usted?
EL RESTO.
Por cierto, el Congreso del Estado también hará un reconocimiento al trabajo de la Fuerza Aérea Mexicana.
Para ese propósito está programada éste jueves, a las 11 horas, una sesión solemne donde se develara una placa con la leyenda, en letras doradas, “2015, Centenario de la Fuerza Aérea Mexicana”, ello con motivo de los 100 años de servicio a nuestra patria.
A la sesión está prevista la asistencia del Comandante de la Fuerza Aérea Mexicana, General de División Piloto Aviador Diplomado de Estado Mayor Aéreo, Carlos Antonio Rodríguez Munguía.
Los anfitriones serán los diputados locales encabezados por el presidente de la Junta de Coordinación Política, Ramiro Ramos Salinas, y el Gobernador Egidio Torre Cantú.
ASI ANDAN LAS COSAS.




