Por Rogelio Rodríguez Mendoza.
Cerca de 10 mil agricultores tamaulipecos del sector social se verán afectados por la exigencia del Gobierno Federal, de estar inscritos al programa de “Agricultura por Contrato” para poder recibir los beneficios del ingreso objetivo para sorgo y maíz, que les garantiza un precio mínimo para su cosecha.
Mario Reyes Cantú, dirigente estatal de la Central Campesina Cardenista, dijo que harán una denuncia formal ante el Secretario de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), Enrique Martínez y Martínez, en demanda de una solución urgente.
La propuesta de la CCC será de que se elimine ese “candado” de hacer obligatoria la inscripción en “Agricultura por Contrato”, y que solo se pida a los productores la boleta donde acrediten haber vendido su cosecha a un precio determinado.
“Es una trampa, una jalada, lo que hacen de condicionar a los productores a que se inscriban en “Agricultura por Contrato” para poder recibir el beneficio de un ingreso objetivo de 2, 960 pesos para la tonelada de sorgo y 3,300 para la de maíz. Es una medida que perjudica, tan solo en Tamaulipas, a alrededor de 10 mil productores del sector social” indicó.
Explicó que como consecuencia de la caída que han registrado en los últimos dos años los precios de los granos, la Sagarpa actualizó el ingreso objetivo para el sorgo y maíz, con lo que garantiza un precio mínimo para ambos cultivos lo cual permitirá a los productores recuperar su inversión y obtener un margen de rentabilidad.
En caso de que el precio del sorgo y maíz, al momento de levantarse la cosecha, fuera inferior al ingreso objetivo, el Gobierno federal entregara a cada productor la diferencia respecto al pago que obtuvo.
Sin embargo, detalló, la condición para que el agricultor reciba ese beneficio es de que esté inscrito en el programa de “Agricultura por Contrato”.
“Ahí es donde está el problema porque no es lo mismo que un ejidatario vaya a una empresa a querer vender 10 toneladas a que vaya un grande productor a negociar 500 o mil toneladas. Por supuesto que a nuestra gente ni caso le hacen como ya ha sucedido. Los corren de las bodegas porque hasta los ven sospechosos” indicó.
Además de ello, dijo, los productores del sector social no tienen la capacidad económica para andar acudiendo a las bodegas a pedir que les compren su cosecha.




