Por José Medina||Noticentro.mx
El gobernador Américo Villarreal Anaya prometió que no se encubrirá a nadie en la investigación por la muerte de una niña de siete años en Matamoros, ante la sospecha de que el disparo que la mató salió de un helicóptero de la Guardia Estatal.
“Se actuará con apego a la ley, sin encubrir a nadie”, afirmó el mandatario en un comunicado emitido tras los hechos violentos del pasado 29 de octubre, que dejaron seis personas sin vida.
Villarreal Anaya confirmó que se investiga la presunta procedencia del disparo desde una aeronave de la corporación estatal que participaba en el operativo de seguridad, durante el cual también resultó lesionada la madre de la menor.
“La muerte de una niña nos duele profundamente y exige esclarecer lo ocurrido”, expresó al señalar que las investigaciones deberán establecer las circunstancias de los hechos y deslindar las responsabilidades correspondientes.
El gobernador precisó que las otras cinco víctimas fallecieron en dos accidentes al impactarse contra vehículos incendiados que obstruían las vialidades durante los bloqueos realizados por integrantes de la delincuencia organizada.
Explicó que la jornada violenta se desató después de un operativo de fuerzas especiales de la Secretaría de la Defensa Nacional y la Guardia Nacional, que culminó con la detención de un objetivo prioritario.
Las acciones delictivas, que incluyeron incendios de vehículos y bloqueos carreteros, se extendieron a por lo menos ocho municipios de Tamaulipas, principalmente en la región fronteriza.
En el comunicado, Villarreal Anaya informó que todas las vialidades afectadas fueron liberadas y que el despliegue de seguridad fue reforzado con 450 elementos y dos helicópteros del Ejército Mexicano.
Finalmente, aseguró que instruyó a las dependencias estatales a brindar atención a los lesionados y acompañamiento a las familias de las seis víctimas, mientras continúan las investigaciones para esclarecer lo sucedido.




