Hacer reír puede ser una etiqueta difícil de quitar. Para los actores acostumbrados a provocar carcajadas, el desafío llega cuando deciden dejar atrás los personajes disparatados para explorar historias de dolor, pérdida y vulnerabilidad.
De Eugenio Derbez, Adrián Uribe y Omar Chaparro a figuras internacionales como Jim Carrey y Matthew McConaughey, varios intérpretes han buscado demostrar que su talento va más allá del humor.
Mientras algunos han conquistado premios y reconocimiento por sus papeles dramáticos, otros continúan explorando nuevos registros. El desafío es convencer al público de que, detrás de la risa, hay intérpretes capaces de conmover.
Tras consolidarse como comediante, Derbez sorprendió con su actuación en No se Aceptan Devoluciones (2013), donde mezcló el humor y el melodrama. En CODA (2021) y Radical (2023) mostró una faceta más sensible con personajes que apelan a la empatía.
Sin embargo, fue hasta la serie El Juicio (2026), donde interpreta a Miguel Portillo, que Derbez se salió de la comedia para entrar de lleno al drama y thriller para abordar temas sensibles como el abuso sexual, violencia de género, la desigualdad ante la ley y las fallas estructurales en el sistema.
«Soy bien inquieto, me encanta meterme en problemas y decidí echarme el clavado en el proyecto. Considero que es el trabajo más complicado y serio que me ha requerido más como actor en toda mi carrera porque toqué lugares muy oscuros. Lo confieso, fueron tres meses y medio que me la pasé muy mal, pero la serie me ayudó mucho.
«Estaba convencido de que esto me va a ayudar a poder hacerlo mejor porque no tengo la facilidad del señor Pedro Alonso (su coprotagonista) de poder entrar y manejar el drama de esa manera. De venir a hacer sketches toda la vida y llegar a mi casa sonriendo, de repente fue complicado llegar todas las noches con una depresión tan fuerte», dijo Derbez, en entrevista.
Uribe, conocido por personajes como El Vítor y Carmelo en La Hora Pico, ha buscado ampliar su registro en telenovelas como Alma de Hierro (2008) y la cinta de comedia El Club del Pie Izquierdo (2026).
Su reto es no encasillarse en el humor para mostrar una interpretación más contenida y emocional, tal como lo hará con la producción de Carlos Bardasano en Carnada, donde será Eduardo «Lalo» Sánchez, un detective retirado que su vida se destruirá tras una acusación falsa de corrupción.
«Todos los proyectos en los que me he involucrado son un reto porque los tomo como algo que tengo que hacer lo mejor posible.
«Quiero hacer a lo mejor una película que no tenga que ver con comedia, como reto actoral quiero explorar más lugares. Estoy por estrenar en 2027 una serie policíaca donde soy el protagonista. Tiene un poquito de thriller, algo de policiaco, acción, drama y tintes de comedia», comentó Uribe.
Por su parte, Omar Chaparro, quien es conocido por su humor y sus imitaciones, exploró otros registros actorales en Como Caído del Cielo (2019), donde encarnó a Pedro Guadalupe Ramos, un cantante inspirado en Pedro Infante. También ha intentado equilibrar la comedia, romance y emoción en sus proyectos.
El también cantautor se probó en el drama al ser parte de La Celda de los Milagros (2025), cinta donde interpretó a Héctor, un padre viudo con discapacidad mental que injustamente lo culparán de un accidente.
«Es el personaje más difícil que he interpretado en mi vida. Tiene deficiencia mental. Lo meten a la cárcel y lo condenan a morir inocentemente.
«Es un personaje muy fuerte que me ayudó a pensar en que venimos aquí para aprender de todos, sin importar el nivel socioeconómico ni el país donde nacimos o la vida que nos tocó. El aprendizaje a veces viene con dolor y hay que abrazarlo», aseguró Chaparro.





