Por Rogelio Rodríguez Mendoza/Noticentro.mx
La decisión judicial de permitir que Cristian de Jesús “N”, acusado de tentativa de feminicidio contra Melanie, continúe su proceso bajo prisión domiciliaria, ha provocado cuestionamientos sobre el trato que reciben las personas acusadas de ejercer violencia extrema contra las mujeres.
La diputada de Morena, Lucero Deosdady Martínez López, advirtió que la resolución podría enviar un mensaje equivocado a la sociedad, al generar la percepción de que existen facilidades legales para quienes enfrentan acusaciones por delitos de esa gravedad.
La controversia se ha intensificado por el antecedente de fuga del acusado, en la que presuntamente participaron sus padres, circunstancia que ha despertado dudas sobre la conveniencia de permitirle permanecer en su domicilio mientras continúa el proceso penal.
“Entiendo que pareciera que se da un mensaje sobre que los casos de violencia extrema contra las mujeres pueden tener ahí rendijas legales”, expresó la legisladora, aunque reconoció que es necesario conocer a fondo los argumentos que sustentaron la decisión judicial.
Martínez López consideró indispensable revisar las circunstancias en que se autorizó el cambio de medida cautelar, así como el desempeño de las autoridades encargadas de impartir justicia, para garantizar que el procedimiento se desarrolle conforme a derecho.
Sin embargo, aclaró que la prisión domiciliaria no representa una absolución ni significa que el acusado haya quedado libre de responsabilidad, pues el proceso judicial continúa y corresponderá a los tribunales determinar si existen elementos suficientes para dictar una sentencia condenatoria.
“Esto solamente es una medida cautelar, el juicio sigue su curso”, explicó la diputada, quien reconoció que Cristian de Jesús “N” tiene derecho a una defensa y al debido proceso, independientemente de la gravedad de los hechos que se le imputan.
Martínez López expresó su confianza en que el caso concluya con una sentencia justa y, de acreditarse la responsabilidad del acusado, con un castigo ejemplar, al considerar que las sanciones por violencia contra mujeres, niñas y niños deben contribuir a frenar este tipo de agresiones.
El caso se remonta al 31 de octubre de 2024, cuando Melanie “B”, entonces estudiante de Enfermería de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, fue brutalmente golpeada durante una fiesta de Halloween en la colonia Revolución Verde, de Ciudad Madero. La agresión, captada por cámaras de seguridad, le provocó graves lesiones en el rostro y generó indignación nacional.
Tras permanecer prófugo, Cristian de Jesús fue detenido el 6 de diciembre de ese año en Escobedo, Nuevo León, y posteriormente vinculado a proceso por tentativa de feminicidio. Permaneció recluido en el penal de Altamira hasta el pasado 22 de octubre, cuando obtuvo el cambio de medida cautelar.




