Por Rogelio Rodríguez Mendoza/Noticentro.mx
Retirar o dañar el preservativo durante una relación sexual, sin autorización de la pareja, podría castigarse con hasta siete años de prisión en Tamaulipas, según una iniciativa que busca reconocer esa conducta como una forma de abuso sexual.
El diputado de Morena, Sergio Arturo Ojeda Castillo, presentó este martes ante el Congreso del Estado una propuesta de reforma al Código Penal para sancionar la práctica conocida como stealthing, incluso cuando ambas personas hayan consentido inicialmente la relación sexual.
El proyecto establece penas de tres a siete años de cárcel para quien retire o deteriore intencionalmente el condón durante el acto sexual, cuando la otra persona haya condicionado expresamente su consentimiento al uso de ese método de protección acordado.
La sanción aumentaría hasta en una mitad si la conducta provoca un embarazo o la transmisión de una infección de transmisión sexual. La propuesta busca proteger a mujeres y hombres frente a riesgos que nunca aceptaron asumir durante la relación.
Ojeda Castillo sostuvo que consentir una relación sexual no significa autorizar cualquier condición durante su desarrollo. Si una persona acepta únicamente con preservativo, retirarlo a escondidas rompe el acuerdo y vulnera su derecho a decidir libremente sobre su propio cuerpo.
En su exposición, el legislador advirtió que esta práctica puede ocasionar embarazos no deseados y contagios, incluido el VIH. También señaló que, en determinadas circunstancias, puede utilizarse como mecanismo de control o coerción reproductiva sobre la víctima de manera prolongada.
Como antecedentes, mencionó resoluciones judiciales y disposiciones adoptadas en otros países contra el retiro no consentido del preservativo, con el argumento de que el respeto a la autonomía sexual exige mantener las condiciones bajo las cuales se otorgó el consentimiento.
La iniciativa plantea incorporar esta conducta al Código Penal estatal como equivalente al abuso sexual.



