Por Rogelio Rodríguez Mendoza/Noticentro.mx
Por enésima ocasión, con una calificación de apenas 5.93, las cárceles de Tamaulipas fueron reprobadas por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).
Así lo revela el Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria 2025, que evaluó las condiciones de internamiento, seguridad, gobernabilidad y respeto a los derechos humanos.
De los cinco Centros de Ejecución de Sanciones (Cedes) supervisados, tres obtuvieron calificaciones reprobatorias y solamente dos alcanzaron una evaluación superior a seis.
El penal de Matamoros registró la peor calificación, con 5.04, seguido por Reynosa, con 5.20, y Ciudad Victoria, con 5.26.
En contraste, los centros penitenciarios de Nuevo Laredo y Altamira obtuvieron las mejores evaluaciones, con calificaciones de 7.12 y 7.01, respectivamente.
En Matamoros, los supervisores detectaron deficiencias en los servicios médicos, alimentación, higiene de las instalaciones y programas para prevenir incidentes violentos.
También identificaron presencia de actividades ilícitas, insuficiencia de personal de seguridad y custodia, además de deficiencias en la aplicación de sanciones disciplinarias.
En Reynosa, la CNDH documentó condiciones de autogobierno o cogobierno, debido al ejercicio de funciones de autoridad por parte de personas privadas de la libertad.
Ese establecimiento presentó también actividades ilícitas, insuficiencia de custodios, deficiencias médicas y alimentarias, así como problemas en la atención a grupos vulnerables.
En Ciudad Victoria, las observaciones incluyeron deficiencias en servicios de salud, alimentación, instalaciones médicas, condiciones de higiene y mecanismos para prevenir violaciones a derechos humanos.
El diagnóstico también identificó actividades ilícitas, falta de personal de custodia y deficiencias en la separación de procesados y sentenciados dentro del penal victorense.
Aunque aprobaron, Nuevo Laredo y Altamira tampoco estuvieron exentos de observaciones, particularmente por insuficiencia de custodios, deficiencias materiales y problemas relacionados con la reinserción social.
En el panorama nacional, 23 de los 32 sistemas penitenciarios estatales evaluados por la CNDH obtuvieron calificaciones inferiores a seis, mientras ninguno alcanzó ocho puntos.
Nuevo León obtuvo la mejor evaluación del país, con 7.02, mientras Baja California Sur registró la más baja, con 4.37, frente al 5.93 de Tamaulipas.
La violencia del crimen organizado impidió a la CNDH supervisar dos cárceles de Sinaloa, debido a los riesgos para sus visitadores, tanto dentro como fuera de las instalaciones.




