Se le da servicio al aire acondicionado, a los elevadores y a la planta de emergencia, pero casi nadie piensa en el mantenimiento de la red hasta que algo deja de funcionar. Las redes y cableado estructurado son infraestructura de larga duración, aunque no eterna: el polvo, el calor, los cambios sin control y el simple paso del tiempo la degradan si no se atiende.
Gustavo García, CEO y Director Comercial de Skyreds, empresa mexicana de infraestructura de comunicaciones, sostiene que el enemigo número uno de una red no es la antigüedad, sino el desorden acumulado. Una instalación impecable, relata, puede volverse inmanejable en tres años si cada cambio se hace sin método.
Cuánto duran las redes y cableado estructurado
Una instalación de calidad, con materiales de marca y bien ejecutada, puede ofrecer quince o veinte años de servicio. Los fabricantes respaldan esa expectativa con garantías extendidas. En contraste, los equipos activos, como switches y puntos de acceso, suelen renovarse cada cinco a siete años. El cableado, por tanto, debe sobrevivir a varias generaciones de equipos.
Rutina básica de mantenimiento
Inspección visual periódica
Una o dos veces al año conviene revisar los racks y cuartos de telecomunicaciones: cables tensos o aplastados, conectores flojos, cordones dañados, etiquetas desprendidas y objetos ajenos almacenados en el cuarto.
Limpieza y condiciones ambientales
El polvo obstruye ventiladores y eleva la temperatura. Hay que verificar que el clima o la ventilación funcionen, que no existan filtraciones y que el cuarto no se haya convertido en bodega.
Orden en el parcheo
Cordones de la longitud adecuada, organizadores y cintas de velcro en lugar de cinchos. Retirar los cordones que ya no se usan evita la clásica cortina de cables frente al rack.
Energía y tierras
Revisar el estado de las baterías de las unidades de respaldo y la continuidad del sistema de puesta a tierra.
Control de cambios: la disciplina que más cuesta
Cada alta, baja o movimiento debe registrarse. García recomienda designar a un responsable y mantener actualizado, así sea en una hoja de cálculo, qué puerto del panel corresponde a qué nodo y qué equipo está conectado. Las empresas más grandes emplean sistemas de gestión de infraestructura que automatizan ese registro.
Evitar las manos ajenas
El proveedor de telefonía, el de cámaras y el de copiadoras suelen entrar al rack y conectar donde pueden. Establecer reglas claras y supervisar esos trabajos protege el orden.
Cuándo recertificar
No es necesario probar todos los enlaces cada año. Sí conviene hacerlo antes de migrar a equipos de mayor velocidad, después de una remodelación o siniestro, y cuando aparecen fallas intermitentes en una zona. El certificador indicará si el cable existente soporta la nueva aplicación o debe sustituirse.
Reparar, ampliar o reemplazar
Señales de que basta con mantenimiento
Fallas aisladas, desorden en racks o documentación desactualizada se resuelven con un servicio de reordenamiento y actualización de planos.
Señales de que llegó el momento de renovar
Categorías obsoletas que limitan la velocidad, canalizaciones saturadas, daños extendidos por humedad o roedores, y necesidades nuevas que la instalación no puede atender, como PoE de alta potencia.
Pólizas de servicio
Para organizaciones sin personal especializado, el directivo sugiere contratar una póliza que incluya visitas preventivas, atención de movimientos y cambios, y tiempos de respuesta definidos ante fallas. El costo anual es modesto frente a lo que representa una caída prolongada.
Cuidar lo que ya se pagó
El cableado es de los pocos activos tecnológicos que no se deprecian en tres años. Con mantenimiento y disciplina documental, la inversión original puede rendir el doble de tiempo. Descuidarlo equivale a acortar, por decisión propia, la vida de una de las bases de la operación.




