Por Rogelio Rodríguez Mendoza/Noticentro.mx
Violencia, jornadas extenuantes, precarización laboral y afectaciones a la salud física y emocional forman parte de las condiciones que enfrentan médicos residentes mientras sostienen buena parte de la operación cotidiana de hospitales en México.
La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) documentó esta problemática en su Informe Especial sobre la situación de los derechos humanos de las personas médicas residentes en México, donde advierte deficiencias estructurales que mantienen vulnerable al personal en formación.
Uno de los principales problemas detectados es la ambigüedad jurídica bajo la que trabajan los residentes, quienes son considerados estudiantes o trabajadores dependiendo de las circunstancias, lo que dificulta garantizar plenamente sus derechos laborales y académicos.
El diagnóstico también identifica riesgos profesionales, agotamiento físico y emocional, violencia de género y otras formas de agresión que se han normalizado en algunos espacios hospitalarios.
La CNDH advirtió que estas condiciones afectan directamente la formación profesional y el bienestar de quienes realizan una especialidad médica, por lo que planteó reforzar los mecanismos de protección y denuncia.
El organismo pidió a instituciones educativas y de salud establecer responsabilidades claras para garantizar espacios de formación libres de violencia y condiciones adecuadas para el desarrollo de las residencias médicas.
También planteó la necesidad de avanzar en reformas legales pendientes y revisar programas y convenios de colaboración entre universidades e instituciones hospitalarias.
Entre los avances recientes, la CNDH destacó la eliminación de guardias superiores a 24 horas en el IMSS y el incremento de plazas disponibles para médicos residentes de primer año.




