Por Rogelio Rodríguez Mendoza||Noticentro.mx
La presunta novatada que dejó hospitalizado a un alumno de primer semestre de Veterinaria de la UAT ya llegó a la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Tamaulipas, donde su familia presentó una queja formal.
La denuncia fue recibida este 3 de septiembre y señala como autoridad involucrada al director de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia, además de pedir investigar posibles omisiones de personal docente y administrativo.
El caso corresponde al estudiante que terminó en terapia intensiva después de participar, presuntamente bajo amenazas, en una novatada realizada durante el horario de clases dentro de instalaciones universitarias.
De acuerdo con la queja, alumnos de grados superiores sacaron a estudiantes de nuevo ingreso de sus salones y los llevaron hasta la zona de producción de la Facultad.
La familia denuncia que durante el trayecto fueron golpeados con ramas, obligados a ladrar como perros y sometidos posteriormente a humillaciones con estiércol, melaza, huevos y sangre.
También asegura que los jóvenes fueron obligados a comer chiles habaneros y que, después de ingerirlos, uno de ellos comenzó a sentirse mal, sufrió mareos, perdió el conocimiento y posteriormente convulsionó.
El estudiante fue trasladado al Hospital del IMSS en Ciudad Victoria, donde ingresó a terapia intensiva. La denuncia advierte sobre lesiones musculares internas y posibles afectaciones renales derivadas de lo ocurrido.
Ante Derechos Humanos, la familia cuestionó que ninguna autoridad universitaria hubiera impedido la novatada, pese a que, sostiene, existía conocimiento previo de que estudiantes de grados superiores pretendían realizarla.
Además, solicitó la intervención urgente de la Comisión para requerir los videos de las cámaras de seguridad de la Facultad, identificar a quienes participaron y esclarecer las responsabilidades por los hechos.
La familia señala que el joven ya no continuará sus estudios en esa Facultad y exige que se determine si existieron actos u omisiones de autoridades universitarias que permitieron una agresión que, asegura, puso en riesgo su vida.




