Por Redacción Noticentro.mx
Tampico, Tamaulipas.- “No me toque”, soltó una mujer a Claudia Sheinbaum en medio de una oleada de reclamos que frenó la salida de la presidenta del nuevo Hospital General del ISSSTE y convirtió el cierre de su gira en un momento de tensión, este sábado.
La mandataria apenas había abordado su camioneta cuando decenas de ciudadanos se acercaron para denunciar presuntas injusticias, conflictos patrimoniales, problemas sociales y exigir atención directa del Gobierno federal.
Entre gritos de “¡Justicia!”, pancartas y empujones, los manifestantes bloquearon prácticamente la ruta de salida, mientras el equipo de seguridad intentaba abrir paso a la unidad presidencial.
Una mujer logró colocarse frente a Sheinbaum para denunciar el supuesto despojo de una propiedad. Cuando la presidenta intentó acercarse y tocarla, la respuesta fue tajante: “No me toque”.
Lejos de retirarse, Sheinbaum escuchó el reclamo, tomó una libreta y una pluma de su camioneta y comenzó a apuntar los datos del caso que la ciudadana le exponía.
Los reclamos se multiplicaron conforme avanzaban los minutos. También apareció la familia de Danna Yanina, joven de 18 años vinculada al proceso por la muerte de Dafne, adolescente de 13 años fallecida durante un campamento militarizado en Ciudad Madero.
Sus familiares pidieron justicia y solicitaron a la presidenta escuchar su versión, al considerar que existen aspectos de la investigación que no han sido suficientemente esclarecidos.
Otros manifestantes dirigieron sus reclamos contra el gobernador Américo Villarreal Anaya, a quien acusaron de no informar adecuadamente a la presidenta sobre diversos conflictos en Tamaulipas.
Petroleros jubilados, habitantes de colonias y familias con distintas demandas se sumaron a la protesta hasta cerrar prácticamente el paso de la camioneta presidencial.
Hubo momentos en que algunos inconformes golpearon la unidad y se arremolinaron alrededor de ella para intentar entregar documentos o hacer llegar personalmente sus denuncias.
Durante varios minutos, el vehículo avanzó lentamente entre la multitud, mientras personal de seguridad contenía la presión de quienes exigían ser atendidos.
La escena contrastó con el tono de la gira presidencial, dominada por inauguraciones, anuncios de infraestructura y programas sociales.
Afuera del hospital, sin embargo, la agenda oficial quedó desplazada por ciudadanos que aprovecharon la presencia de Sheinbaum para exponer problemas que, aseguraron, las autoridades locales no han resuelto.
La protesta terminó convirtiéndose en uno de los episodios más tensos de la visita presidencial a Tamaulipas.
La imagen que dejó Tampico fue distinta a la de los actos protocolarios: una camioneta presidencial frenada por manifestantes, reclamos de justicia y una mandataria escuchando denuncias en plena calle.




