Por Rogelio Rodríguez Mendoza/Noticentro.mx
“La verdad no puede quedar en manos del poder”, advirtió la diputada priista Mercedes del Carmen Guillén Vicente, al alertar sobre el riesgo de que, bajo el argumento de proteger los derechos de las audiencias, las autoridades pretendan vigilar opiniones o controlar contenidos de los medios de comunicación.
La legisladora por Tampico sostuvo que la libertad de expresión es un asunto que no admite pausas y debe mantenerse fuera de cualquier intento de regulación que termine convirtiéndose en un mecanismo de control.
La postura de Guillén Vicente se da en el contexto de la discusión sobre los derechos de las audiencias, una iniciativa impulsada por el Gobierno federal, bajo el argumento de garantizar información plural y distinguir los contenidos informativos de las opiniones, así como los alcances de la autoridad para vigilar su cumplimiento.
“Hoy, en todo el país y también en esta discusión, se habla abiertamente sobre la intención de codificar la verdad, de vigilar la opinión y de deslizar control sobre los medios de comunicación”, expresó.
La diputada cuestionó quién podría asumir la autoridad moral o legal para determinar qué información es verdadera y cuál no, pues consideró que entregar esa facultad al poder abriría la puerta a restricciones contra la libertad de expresión.
“¿Quién en este país tiene la autoridad moral o legal para arrogarse el monopolio de la verdad?”, cuestionó al advertir sobre el riesgo de que una autoridad o un grupo designado por ésta termine decidiendo qué puede considerarse verdadero.
Guillén Vicente sostuvo que corresponde a los ciudadanos decidir qué contenidos consumen, qué opiniones comparten o rechazan y qué medios leen o escuchan, sin necesidad de que una autoridad determine qué información deben recibir.
Advirtió que establecer mecanismos para controlar o fiscalizar contenidos representaría “un riesgo jurídico directo contra la libertad de expresión” y limitaría el derecho de las personas a formar sus propios criterios.
La priista también puso sobre la mesa la violencia que enfrentan los periodistas en México, incluidos asesinatos y desapariciones, y cuestionó que mientras comunicadores arriesgan la vida para informar se discutan mecanismos que podrían utilizarse para vigilar sus contenidos.
Finalmente, recordó que quienes desempeñan cargos públicos están obligados a rendir cuentas y, por esa razón, deben permanecer sujetos al escrutinio de los ciudadanos y de los medios de comunicación.
“Precisamente porque nunca me he quedado callada en lo que pienso, en este asunto menos. Los servidores públicos están para rendir cuentas. Yo creo que en una democracia de verdad se debate la libertad y no se impone por decreto”, puntualizó.




