Por Rogelio Rodríguez Mendoza/Noticentro.mx
La importación de maíz y sorgo mantiene en crisis a los productores agrícolas de Tamaulipas al desplomar los precios de comercialización y colocarlos en desventaja frente a competidores extranjeros que reciben subsidios, denunció la diputada local, Marina Ramírez Andrade.
La legisladora del PAN advirtió que el ingreso de granos provenientes, principalmente de Estados Unidos, ha agravado la difícil situación económica que enfrentan los campesinos tamaulipecos, quienes carecen de apoyos que les permitan competir en igualdad de condiciones.
“En Tamaulipas nos está afectando el precio tan bajo del sorgo, porque somos de los principales productores del país y, sin embargo, no existe ningún precio compensatorio que proteja a nuestros agricultores”, señaló.
Ramírez Andrade informó que trabaja en una iniciativa para solicitar que se frenen las importaciones de maíz y sorgo, al considerar que continúan presionando a la baja los precios pagados a los productores locales.
Explicó que mientras los agricultores estadounidenses reciben subsidios gubernamentales, los productores mexicanos enfrentan el mercado sin respaldo suficiente, situación que, afirmó, provoca una competencia desigual.
La diputada sostuvo que el Gobierno Federal ha ignorado durante años las necesidades del campo mexicano, lo que mantiene a miles de productores al borde de la quiebra y compromete la viabilidad de una de las actividades económicas más importantes de Tamaulipas.
Tamaulipas se mantiene entre los principales productores de sorgo del país, con cosechas que en los ciclos agrícolas favorables superan los dos millones de toneladas y representan alrededor del 40 por ciento de la producción nacional, por lo que cualquier caída en el precio del grano impacta de manera directa la economía de miles de familias rurales.
Recordó además que el desplome del precio del sorgo es un problema recurrente. Prácticamente cada año, los productores realizan bloqueos carreteros y manifestaciones para exigir precios de garantía o apoyos compensatorios, sin que los distintos gobiernos hayan ofrecido hasta ahora una solución de fondo a sus demandas.




