Por Rogelio Rodríguez Mendoza/Noticentro.mx
Cuatro años sin banco de sangre, falta de médicos especialistas, carencia de equipo médico y servicios limitados mantienen al Hospital del ISSSTE en Reynosa en una situación crítica, denunciaron derechohabientes que exigieron el cese de los directivos al considerar que han sido incapaces de resolver los problemas más urgentes de la institución.
Lo anterior, a través de una protesta en las oficinas de la Subdelegación del ISSSTE en Ciudad Victoria, donde reclamaron, a través de pancartas, la falta de un radiólogo y un pediatra, la ausencia de presupuesto para servicios subrogados y el incumplimiento de horarios por parte de algunos especialistas.
Gerardo Padrón, uno de los manifestantes, aseguró que la situación se ha vuelto insostenible para miles de derechohabientes de la frontera.
Acusó que el banco de sangre permanece fuera de servicio desde hace cuatro años, lo que obliga a pacientes y familiares a trasladarse hasta Matamoros para realizar donaciones, con gastos adicionales y riesgos durante los traslados.
Los inconformes denunciaron además que llevan una semana buscando dialogar con las autoridades del instituto sin obtener respuesta. Aseguran que la protesta no tiene tintes políticos ni sindicales, sino que busca visibilizar las deficiencias que enfrentan diariamente los usuarios del servicio médico.
La crisis, dijeron, contrasta con la intención de ampliar la cobertura del ISSSTE. Actualmente, el hospital de Reynosa atiende a más de 60 mil derechohabientes de municipios como Miguel Alemán, Díaz Ordaz, Camargo, Río Bravo y Reynosa, pese a contar con apenas 32 camas censables y una capacidad que consideran insuficiente para la demanda existente.
“El hospital está en terapia intensiva y quienes pagan las consecuencias son los pacientes”, reclamaron.




