Por Rogelio Rodríguez Mendoza/Noticentro.mx
La proporción de tamaulipecos cuyo salario no alcanza para comprar la canasta alimentaria básica cayó a 23.2 por ciento durante el primer trimestre de 2026, el nivel más bajo desde que existen registros comparables y una cifra que confirma una mejoría sostenida en los ingresos de los trabajadores de la entidad.
Los datos más recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) muestran que el indicador disminuyó 3.6 puntos porcentuales respecto al mismo periodo del año pasado, cuando la pobreza laboral afectaba al 26.8 por ciento de la población.
La reducción también se observó en comparación con el trimestre inmediato anterior. Entre octubre y diciembre de 2025, el porcentaje se ubicó en 25.3 por ciento, lo que significa que la tendencia descendente se ha mantenido durante los últimos meses.
La pobreza laboral mide a las personas cuyos ingresos provenientes del trabajo son insuficientes para adquirir la canasta alimentaria básica. Se trata de uno de los indicadores más utilizados para evaluar si el empleo permite cubrir las necesidades esenciales de una familia.
Detrás de la mejoría se encuentra un aumento en los ingresos de la población ocupada. El ingreso laboral per cápita pasó de 3 mil 752.67 pesos en el primer trimestre de 2025 a 4 mil 223.42 pesos en el mismo periodo de este año.
El incremento equivale a 470.75 pesos adicionales por trabajador, lo que representa un crecimiento anual de 12.5 por ciento y una mayor capacidad de compra para miles de hogares tamaulipecos.
Las mujeres fueron quienes registraron el avance más significativo. Mientras el ingreso laboral de los hombres aumentó 8.9 por ciento, el de las trabajadoras creció 14.3 por ciento, reflejando una recuperación más acelerada de sus percepciones económicas.
Por sectores productivos, nueve de las once actividades económicas analizadas reportaron incrementos salariales. El comportamiento positivo fue generalizado en la mayor parte de la economía estatal.
El mayor crecimiento se registró en agricultura, ganadería, silvicultura, caza y pesca, donde el ingreso promedio pasó de 3 mil 555.99 pesos a 6 mil 626.86 pesos, un aumento de 86.4 por ciento en apenas un año.
En contraste, el sector de restaurantes y servicios de alojamiento fue el único que reportó una caída relevante, al registrar una disminución de 4.4 por ciento en los ingresos promedio de sus trabajadores.
Las cifras confirman una tendencia que se ha venido consolidando durante la última década. Desde 2016, el porcentaje de tamaulipecos con ingresos insuficientes para adquirir alimentos básicos ha mostrado una reducción gradual hasta alcanzar su nivel más bajo en el inicio de 2026.
Aunque el reto sigue siendo importante, pues casi uno de cada cuatro trabajadores aún enfrenta dificultades para cubrir la alimentación básica de su hogar, los resultados reflejan una mejora significativa en las condiciones de ingreso y bienestar de la población ocupada en Tamaulipas.




