Por Rogelio Rodríguez Mendoza/Noticentro.mx
La crisis del agua se agravó en Tamaulipas y mantiene ya a 12 municipios en semáforo rojo por escasez extrema, entre ellos Reynosa, Matamoros, Nuevo Laredo y Ciudad Victoria, donde autoridades advierten posibles restricciones más severas en el suministro durante las próximas semanas.
La actualización más reciente del Semáforo del Cuidado del Agua ubica también en nivel crítico a Río Bravo, Valle Hermoso, Camargo, Guerrero, Gustavo Díaz Ordaz, Miguel Alemán, Mier y Tula, debido al bajo almacenamiento de las presas internacionales La Amistad y Falcón, además de la prolongada ausencia de lluvias.
La situación mantiene bajo presión a los organismos operadores del agua, principalmente en la frontera norte del estado, donde se analiza endurecer los tandeos y limitar aún más los horarios de distribución del servicio para garantizar el abasto doméstico.
La Secretaría de Recursos Hidráulicos para el Desarrollo Social informó que mantiene monitoreos permanentes sobre el comportamiento de las cuencas, así como de los niveles de almacenamiento y consumo en las distintas regiones de Tamaulipas.
En municipios del altiplano, particularmente en Tula y comunidades cercanas, el problema se ha intensificado debido a que parte del suministro depende actualmente del reparto mediante pipas.
El semáforo hídrico también mantiene a varios municipios en color amarillo, lo que implica una disponibilidad media del recurso, aunque con riesgo de empeorar ante las altas temperaturas registradas en las últimas semanas.
Autoridades estatales reconocieron que, de no presentarse lluvias importantes en el corto plazo, la crisis podría extenderse a otras regiones del estado y afectar no solo el consumo doméstico, sino también las actividades agrícolas e industriales.
La problemática ocurre en medio de uno de los periodos más severos de estrés hídrico registrados en los últimos años en Tamaulipas, especialmente en municipios que dependen del sistema de presas internacionales para su abastecimiento.
Especialistas y organismos operadores han insistido en la necesidad de fortalecer las medidas de ahorro y uso racional del agua para evitar un mayor deterioro en la disponibilidad del recurso.
Mientras tanto, miles de familias tamaulipecas enfrentan ya una realidad marcada por el temor de que el agua deje de llegar con regularidad a sus hogares.




