Por Luis Alberto Rodríguez Juárez
No hay peor enemigo que el que se tiene en casa.
Peor aún cuando en casa se practica el canibalismo como forma de supervivencia.
Y esto cada vez es más común en las filas de MORENA.
Los golpeteos están a la orden del día.
Marcelo Ebrard fue, hace un par de semanas, blanco de un golpeteo que surgió en un medio digital de un periodista del estado de México en el que se le adjudican diversos supuestos negocios.
Y a los pocos días vino la filtración de que, durante la pandemia, su hijo residió en la embajada de México en el Reino Unido, en la época en que cursaba una maestría.
Ebrard -el segundo integrante del gabinete presidencial mejor calificado, después de Omar García Harfuch, salió a defenderse y acusar mezquindad de quienes impulsaron la información.
Le llovió más aún, incluso con la intervención de las granjas que tiene el exvocero presidencial, Jesús Ramírez.
Salió la Presidenta Sheinbaum a dar respaldo al Secretario de Economía, quien tiene la difícil y complicada labor de negociar el tratado de libre comercio con Canadá y Estados Unidos y todas las presiones arancelarias del gobierno del Presidente Trump.
Fue primero el caso de la muerte accidental de dos agentes de la CIA que operaban encubiertos en Chihuahua en labores de combate al narcotráfico, y luego la petición de extradición del gobernador sinaloense Rubén Rocha; del alcalde de Culiacán y del senador Inzunsa, entre otros 9 imputados, lo que apaciguó el tema Ebrard.
El golpeteo, el canibalismo contra Ebrard, se explica en buena parte por los reacomodos que hay al interior de Morena de cara a las elecciones de alcaldes, legisladores y 17 gobernadores, pues la corriente del ex Jefe de Gobierno de la Ciudad de México es representativa.
Pero también es relevante su cercanía con el Partido Verde Ecologista Mexicano.
Estamos en días de canibalismo.
En Tamaulipas, el diputado federal y ex alcalde de Matamoros por Morena/Partido Verde, Mario López, a quien se denomina La Borrega, se fue a diestra y siniestra contra el gobernador tamaulipeco, su secretario general de gobierno; su ex secretaria de finanzas, así como alcaldes, legisladores y el secretario de Educación Pública, Mario Delgado, a quienes señaló de haber estado relacionados (y financiados) por el extinto Sergio Carmona, llamado el “Rey del Huachicol”.
Lo dijo en una entrevista difundida por Carlos Loret de Mola en Latinus.
Héctor Villegas, secretario general de Gobierno de Tamaulipas, dijo que si Mario López tiene elementos que presente denuncia. Y que no tiene caso perder tiempo con ese tipo de afirmaciones. Rechazó cualquier relación con Carmona.
El tema Carmona es uno de los grandes lastres entre muchos personajes de la vida política de Tamaulipas porque se ha insistido en diversos medios de comunicación y foros políticos que en Estados Unidos hay las evidencias.
Mario López fue alcalde en Matamoros por Morena. Ya no tiene visa de Estados Unidos. Fue uno de los munícipes que tuvo gran presión del gobierno panista de Francisco García Cabeza de Vaca, quien promovió acciones legales contra el edil por supuestos vínculos con la delincuencia organizada.
Llegó al Congreso Federal por el Partido Verde. Pero como Pedro -según las escrituras- el Verde se deslindó y lo desconoció como miembro de su partido. “Fue prestado”, se dice en un comunicado de esa organización política.
Y ahora se afirma que Mario López es parte de una conspiración “de la derecha”.
Canibalismo puro. Y esto apenas empieza.




