Cuba atraviesa uno de los momentos más difíciles de su historia reciente por el endurecimiento del bloqueo de Estados Unidos, pero no está al borde del colapso y mantiene condiciones para resistir incluso una eventual agresión militar, afirmó el embajador de la isla en México, Eugenio Martínez Enríquez.
En entrevista, el diplomático reconoció carencias derivadas de lo que calificó como una “guerra económica”, aunque sostuvo que existe estabilidad interna y una reorientación de la vida nacional para enfrentar la crisis, con medidas como el impulso a energías renovables y la reorganización productiva.
Advirtió que, pese a la relación cercana entre México y Cuba, resulta complicado que el gobierno mexicano funja como intermediario en el conflicto con Washington, debido a su postura crítica frente a las políticas estadounidenses hacia la isla.
Martínez Enríquez destacó la relación “histórica e indestructible” con México, al que describió como un “hermano mayor”, y agradeció la ayuda humanitaria enviada, la cual —dijo— ha sido distribuida entre los sectores más vulnerables, aunque reconoció que es insuficiente frente a la magnitud de la crisis.
Asimismo, acusó la existencia de campañas de desinformación y sostuvo que el gobierno cubano cuenta con respaldo popular, lo que, aseguró, fortalece su capacidad de resistencia ante presiones externas.
Finalmente, reiteró la disposición de Cuba a sostener un diálogo serio y respetuoso con Estados Unidos, sin condiciones de sometimiento, al tiempo que expresó confianza en que eventualmente se levante el bloqueo y se reactive la economía de la isla.




