Por Redacción Noticentro.mx
“El amor a nuestros semejantes es más poderoso que el odio”: llama a la unidad en el Día de la Bandera
Ciudad Victoria, Tamaulipas.– “Nada puede oponerse a un pueblo unido”, afirmó el gobernador Américo Villarreal Anaya al encabezar la ceremonia del Día de la Bandera, donde sostuvo que la cohesión social y los valores compartidos son la base para enfrentar cualquier desafío.
Durante el acto cívico, el mandatario subrayó que el amor al prójimo y la búsqueda de la felicidad colectiva son fuerzas superiores al miedo, la división o el odio, en un mensaje que apeló a la unidad nacional en tiempos de incertidumbre.
Ante autoridades civiles y militares, entre ellas el comandante de la 48 Zona Militar, general Newton Manuel Chávez Baños, Villarreal Anaya destacó que el lábaro patrio no solo representa el pasado, sino que proyecta el rumbo del país hacia el futuro.
Señaló que la Bandera Nacional sintetiza la historia de México, las luchas que han dado forma a la nación y la capacidad de las nuevas generaciones para construir un mejor porvenir.
El gobernador enfatizó que el 24 de febrero no es una fecha simbólica más, sino un recordatorio permanente de los ideales que han unido a los mexicanos a lo largo del tiempo, bajo un mismo emblema.
Durante la ceremonia, que incluyó un enlace con el evento encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, también se realizó el izamiento de la bandera en el Cerro del Aura, como parte de los actos conmemorativos.
En ese marco, Villarreal Anaya entregó el lábaro patrio para su resguardo a cinco instituciones educativas de Ciudad Victoria, reforzando el compromiso cívico entre las y los estudiantes.
Asimismo, elementos de las Fuerzas Armadas abanderaron a 27 escoltas de secundarias y preparatorias, en una ceremonia que destacó la formación de valores entre la juventud tamaulipeca.
El mandatario estuvo acompañado por autoridades de los tres poderes del estado, mandos militares, representantes de seguridad y funcionarios estatales y municipales.
La ceremonia se desarrolló en un ambiente de solemnidad y simbolismo, con un llamado claro a fortalecer la unidad social como condición indispensable para el desarrollo y la estabilidad del país.




