Por Redacción Noticentro.mx
Nuevo Laredo, Tamaulipas.– Con un mensaje de unidad y orgullo nacional, la alcaldesa Carmen Lilia Canturosas Villarreal encabezó la conmemoración del Día de la Bandera en el Parque Morelos, donde se abanderó a 30 instituciones educativas en una ceremonia cívica que resaltó el papel de la frontera como símbolo de identidad y soberanía.
“Aquí, en Nuevo Laredo, donde comienza la patria y donde México se asoma al mundo todos los días, ver ondear nuestros colores tiene un peso distinto”, expresó la presidenta municipal al destacar la relevancia del municipio como punto clave de la presencia nacional ante el exterior.
Como parte del protocolo, se realizó la incineración de una bandera nacional en desuso, acto solemne encabezado por la alcaldesa y el comandante de la Guarnición Militar, general brigadier de Estado Mayor, Rolando Solano Rivera, en apego a lo establecido en la Ley sobre el Escudo, la Bandera y el Himno Nacional.
Este procedimiento se lleva a cabo cuando el lábaro patrio ha concluido su vida útil, garantizando una disposición final digna. Durante el acto se rindieron honores, se entonó el Himno Nacional y las cenizas simbolizaron el retorno de la insignia a la patria.
Posteriormente, se efectuó el abanderamiento de escoltas escolares, entre ellas la de la Escuela Primaria Manuela Medina, fortaleciendo el compromiso cívico de niñas, niños y jóvenes con los valores nacionales.
Canturosas Villarreal hizo un llamado a mantener la unidad y el esfuerzo colectivo, al señalar que Nuevo Laredo es una ciudad que no se doblega y que continúa consolidándose como referente de trabajo, identidad y fortaleza en Tamaulipas.
La ceremonia contó con la presencia de autoridades educativas, militares y diplomáticas, entre ellas el jefe del CREDE, César Bolaños Hernández; la cónsul general de Estados Unidos en Nuevo Laredo, Erika Zielke; y funcionarios del gobierno municipal.
También participaron instituciones de educación básica, media superior y superior, incluyendo jardines de niños, primarias, secundarias técnicas, preparatorias y universidades de la ciudad.
El acto cívico reafirmó el papel de Nuevo Laredo como una frontera que honra sus símbolos patrios y fortalece el sentido de pertenencia entre las nuevas generaciones.
Más allá del protocolo, la ceremonia dejó un mensaje claro: en la frontera norte, la identidad nacional no solo se recuerda, se vive y se defiende todos los días.




