Por Rogelio Rodríguez Mendoza/Noticentro.mx
Más de tres mil militantes del Partido Acción Nacional , (PAN), en Tamaulipas, alzaron la voz para exigir al Comité Ejecutivo Nacional la inmediata emisión de la convocatoria para renovar la dirigencia estatal y que el proceso se realice mediante voto directo de la militancia, no por acuerdos cupulares.
Este jueves, el CEN del Partido Acción Nacional recibió un escrito firmado por 3 mil 42 militantes activos, quienes demandan a la dirigencia nacional encabezada por Jorge Romero Herrera que se convoque a elecciones abiertas para integrar el Comité Directivo Estatal para el periodo 2026-2029.
Los firmantes representan casi el 32 por ciento del padrón panista en Tamaulipas, integrado por 9 mil 602 militantes activos, lo que convierte la exigencia en un reclamo mayoritario y no en una inconformidad aislada.
El documento subraya que el Comité Directivo Estatal 2022-2025 ya concluyó formalmente su periodo desde octubre de 2025, pero continúa en funciones ante la omisión del CEN para emitir la convocatoria correspondiente, prolongando de facto una dirigencia sin mandato vigente.
En la misiva, los panistas solicitan que se respete lo establecido en el artículo 73, inciso e), de los estatutos, que señala como método ordinario para elegir a la dirigencia estatal el voto directo de la militancia, y no un proceso cerrado limitado a consejeros.
Los inconformes advierten que Acción Nacional, en su calidad de partido que históricamente se ha asumido como precursor de la democracia en México, no puede traicionar sus propios principios ni reducir los procesos internos a decisiones de cúpula.
El llamado adquiere mayor urgencia, señalan, porque en septiembre inicia el proceso electoral rumbo a 2027, en el que se renovarán alcaldías y el Congreso local, y para el cual el PAN requiere una dirigencia legítima, electa y con respaldo real.
Además, los militantes plantean que una renovación inmediata es clave para construir un proyecto competitivo con miras a la elección de gobernador en 2028, escenario en el que —advierten— llegar divididos o con dirigencias cuestionadas sería un suicidio político.
Con esta exigencia, la militancia panista de Tamaulipas coloca al CEN contra la pared: o abre el proceso y devuelve el partido a sus bases, o asume el costo político de seguir apostando por la prórroga y el control interno.




