Por Rogelio Rodríguez Mendoza/Noticentro.mx
“Nunca me verán formando parte de una conjura o un complot para perseguir o amagar a servidor o exservidor público alguno”, afirmó Andrés García Repper al comparecer ante la Diputación Permanente del Congreso del Estado, como aspirante a encabezar la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción.
Desde el inicio de su exposición, dejó claro que, en caso de resultar electo para el cargo, su eventual actuación estaría regida exclusivamente por la ley, la Constitución y el respeto al debido proceso, y no por consignas políticas ni intereses coyunturales.
Al referirse a la imparcialidad, sostuvo que esta no se decreta ni se proclama, sino que se acredita con la trayectoria, el honor profesional y la congruencia en el ejercicio del cargo, al tiempo que subrayó que no permitiría la imposición de líneas o instrucciones externas.
En ese contexto, enfatizó que la Fiscalía Anticorrupción no debe convertirse en una instancia “bajo pedido” ni en un instrumento para encarcelar personas sin sustento jurídico, pues hacerlo —advirtió— sería “darse un balazo en el pie” como Estado.
Advirtió que una fiscalía que actúe sin rigor legal no solo fracasa en su misión, sino que debilita a las instituciones y erosiona la credibilidad del sistema de justicia.
Sentenció que el titular de la Fiscalía Anticorrupción no puede ni debe asumirse como un “llanero solitario”, sino como un director técnico que requiere un equipo profesional, capacitado y comprometido con la legalidad para que la institución funcione de manera eficaz.
Con ello, adelantó la urgencia de que la instancia cuenta con abogados solventes que sean capaces de hacer un trabajo impecable.
En su comparecencia, rechazó cualquier señalamiento de parcialidad política, al recordar que a lo largo de su trayectoria como abogado ha defendido a distintas fuerzas políticas, lo que —dijo— refuerza su independencia y su compromiso exclusivo con el marco legal.
Fue insistente en que México atraviesa un momento definitorio y que el combate fallido a la corrupción y al crimen organizado puede derivar en escenarios de mayor riesgo para la soberanía nacional.
En ese punto, alertó que una actuación irresponsable o simulada de las instituciones podría abrir la puerta a presiones externas, y fue enfático al señalar que “no queremos ver los helicópteros volando”, en alusión a una eventual intervención extranjera, en la que estados fronterizos como Tamaulipas serían especialmente vulnerables.
Recordó que la Fiscalía Anticorrupción forma parte de una estructura institucional creada a partir de 2013, tras escándalos que evidenciaron la colusión entre poder político y económico, pero reconoció que su desempeño ha sido limitado por la falta de voluntad política.
No obstante, consideró que hoy existen mejores condiciones institucionales para avanzar, con un Poder Judicial federal renovado, fiscalías reconfiguradas y un Poder Judicial del Estado en una nueva etapa.
Finalmente, al cerrar su comparecencia, García Repper subrayó que quien resulte designado como fiscal asumirá la responsabilidad directa del cargo, pero advirtió que el Congreso también será corresponsable de la decisión y del rumbo que tome el combate a la corrupción en Tamaulipas.




