Por Rogelio Rodríguez Mendoza.
Al comparecer ante la comisión de justicia del Congreso del Estado, como aspirante a la fiscalía general de justicia, Jesús Eduardo Govea Orozco, anunció que de resultar electo impulsará una reingeniería total de la institución.
En ese sentido
detalló los aspectos claves a resolver: duplicar el número de policías investigadores para pasar de 800 a por lo menos 1,500; ampliar a 600 los agentes del Ministerio Público; profesionalizar al personal y depurar a quienes no cumplen con resultados.
En ese sentido, dijo que si es designado fiscal lo primero que hará es un diagnóstico institucional para revisar finanzas, procesos de control de confianza y desempeño, con el fin de corregir fallas estructurales.
El actual
Fiscal anticorrupción planteó que la fiscalía requiere una reforma profunda que la haga “más profesional, más transparente, más eficaz y más vinculada a la sociedad”.
Su visión incluye ampliar el marco normativo para fortalecer el trabajo del Ministerio Público, peritos y policías; rediseñar el esquema de profesionalización; reforzar la supervisión interna y consolidar el respeto irrestricto a los derechos humanos y al debido proceso penal.
El aspirante destacó su experiencia como operador y litigante del sistema penal acusatorio, señalando que ha conducido investigaciones “desde sus entrañas” y que ese conocimiento le permite entender con claridad las deficiencias y las áreas de oportunidad en la
Fiscalía “
Otro aspecto que debe ser atendido con urgencia es fortalecer el área pericial para incorporar a otros especialistas, como odontólogos.
En materia tecnológica, Govea propuso incrementar la inversión estatal y federal para modernizar la seguridad informática, actualizar software y permitir que las investigaciones puedan consultarse electrónicamente de manera integral. También planteó diseñar bodegas especializadas para el resguardo de evidencias, crear un “plano de investigación” como herramienta digital para ordenar los casos, y mejorar la atención inmediata mediante la depuración de asuntos a través de salidas alternas.
Finalmente, subrayó que garantizar investigaciones sin sesgos políticos exige respeto absoluto al debido proceso y evaluación permanente del personal.
Su compromiso —dijo— será iniciar funciones con un diagnóstico institucional que permita eficientar el gasto, acelerar los procesos de control de confianza y capitalizar lo que ya funciona, con la meta de una Fiscalía más robusta, profesional y capaz de asegurar justicia con imparcialidad.




