Por Rogelio Rodríguez Mendoza.
El presidente del Congreso del Estado, Humberto Prieto Herrera, admitió que su esposa trabajó para el Poder Legislativo, contratada directamente por la diputada Úrsula Salazar Mojica, pero negó que haya sido de forma ilícita.
La aclaración la hizo durante una conferencia de prensa convocada para responder a publicaciones periodísticas que lo señalan de mantener una “nómina secreta” en la que su cónyuge habría cobrado sin laborar.
Prieto Herrera calificó las acusaciones como parte de una campaña sistemática de ataques orquestada —dijo— por el exgobernador Francisco García Cabeza de Vaca, misma que se intensificó luego de que él anunciara una denuncia penal contra la anterior administración por el caso del “Minisat”, presunto esquema de extorsión a empresarios.
“Me quieren callar, pero no lo van a lograr”, advirtió, acusando como operadores de la campaña al dirigente estatal del PAN, Luis René Cantú Galván, y a otros panistas “lacayos”, según sus palabras.
Explicó que la estrategia consiste en utilizar medios afines para lanzar denuncias mediáticas que posteriormente se presentan ante la Fiscalía Anticorrupción.
“Les duele que sigamos exhibiendo a su líder derrotado”, añadió, asegurando que en el Congreso “las cosas se están haciendo bien” y que la derecha busca desacreditarlo, como antes lo hizo con la presidenta del Poder Judicial.
Adelantó que exigirá el derecho de réplica a los medios que difundieron la noticia falsa que involucra a a su esposa.
Por su parte, Úrsula Salazar Mojica sostuvo que la contratación de la esposa de Prieto se realizó cuando ella presidía el Congreso, para encargarse del diseño, supervisión y posicionamiento de la página web institucional.
“No hubo conflicto de interés —aclaró—. Fue a beneficio del Poder Legislativo y no del diputado. Todo está documentado y transparente”.




