Ángela Aguilar baja orgullosa de un avión privado. A un costado de la puerta principal, la aeronave tiene impresa una “N”, por lo que los fans no tardan en especular que pertenece a su esposo, Christian Nodal.
Pero no sólo ellos, también los influencers aprovechan para, sin fundamento, atraer vistas a sus videos con especulaciones sobre el jet: “Así es su avión”, “Esto cuesta”, “Checa el avión que Ángela compró antes que Nodal”.
La verdad, aunque la cantante y su esposo suelen usarlo seguido, no se trata de un avión particular, ni ellos son las únicas figuras del que se han subido a él.
Ese Gulfstream G-IV SP (un ejecutivo de gama alta, de categoría “heavy jet”) ha sido atribuido falsamente a cada celebridad que lo ha tomado en los últimos años.
Por ejemplo, produjo la misma reacción en Argentina, en agosto de 2023, cuando Luis Miguel llegó con él a Buenos Aires para el inicio de su último tour.
Bitácoras de vuelo de la aeronave, a las que EL UNIVERSAL tuvo acceso, corroboran el viaje en esa fecha, saliendo de Los Cabos a Buenos Aires, para continuar días después rumbo a Santiago.
Es la misma que visitó Hermosillo en mayo de este año, de donde descendieron Ángela y Christian. Además de la que compartieron Marc Anthony y su ahora esposa, Nadia Ferreira, en abril de 2022, para llegar a Aguascalientes.
Imagen y estatus
El viaje de 2023 no fue el primero: en 2015, Luis Miguel ya había volado en la misma nave rumbo a Mérida y luego a Buenos Aires.
La propiedad de este jet favorito de los famosos es, según constan registros oficiales, de la empresa Naviera Mexicana, y su operador es Performance Air.
Además tiene una imagen de la Virgen de Guadalupe. Foto: EspecialEsta última es una aerolínea dedicada a realizar vuelos de categoría business en aviones privados (taxis aéreos); posee 24 naves, con base en el aeropuerto de Toluca.
“Desde luego, no puedo decir nombres (de nuestros clientes) porque una de nuestras máximas es la confidencialidad; eso nos enorgullece”, dice en entrevista Gerardo Aboumrad, director de Performance Air, quien reconoce a los Aguilar entre sus usuarios.
“Sí trabajamos con la mayoría de los artistas serios que dan conciertos en el país, al igual que volamos a muchos jugadores de fútbol internacionales, artistas y cantantes estadounidenses cuando visitan México”, detalla.
Aunque Aboumrad no dio cifras, se estima que un Gulfstream G-IV SP similar a este tiene un costo de entre 4.8 y 5.7 millones de dólares (alrededor de 90 a 105 millones de pesos).
Sitios especializados como Aviacost y Guardian Jet calculan que los costos anuales de combustible, mantenimiento, tripulación, seguros y hangares oscilan entre 9 y hasta 49 millones de pesos al año, dependiendo del uso y las horas de vuelo que se le dé.
Cifras elevadas
Una de las preocupaciones, especialmente desde que se hizo pública la lista de vuelos de Taylor Swift, es la contaminación que generan los vuelos privados.
Un trayecto Los Ángeles–Toluca en un Gulfstream quema cerca de 2 mil galones de turbosina y genera unas 18 toneladas de CO₂, equivalente a las emisiones anuales de cuatro autos compactos.
En cuanto al costo por rentarlo, brokers como Mercury Jets estiman que oscila entre los 130 mil y 165 mil pesos por hora de vuelo, según el operador y la ruta.
Pero más allá de las cifras, en publicaciones recientes, Ángela y Christian han aparecido relajados, y bromeando, a bordo del jet, cuyo interior de piel marfil, madera brillante y luz cálida evoca una sala privada en el cielo.
Entre los detalles destaca una imagen de la Virgen de Guadalupe, un toque de fe que contrasta con el lujo y convierte al avión favorito de los famosos en un símbolo de devoción… y estatus.




