Por Rogelio Rodríguez Mendoza.
El Instituto del Deporte de Tamaulipas ha incumplido con la creación de la Comisión Estatal contra la Violencia en el Deporte, instancia prevista en la ley desde hace años, pero que hasta la fecha no ha sido instalada ni puesta en operación.
Al respecto, la diputada Cynthia Lizabeth Jaime Castillo, del grupo parlamentario de Morena, presentó una iniciativa de punto de acuerdo para exhortar al Instituto a cumplir con esa responsabilidad, con el propósito de garantizar la seguridad, integridad física, mental y emocional de todas las personas que participan en actividades deportivas en la entidad.
De acuerdo con la legisladora, la Comisión Estatal contra la Violencia en el Deporte se contempla en el artículo 97 de la Ley de Cultura Física y Deporte de Tamaulipas, pero su falta de funcionamiento ha generado un vacío institucional que impide atender de manera integral los casos de violencia en el ámbito deportivo.
El órgano, explicó, deberá diseñar y coordinar políticas públicas para prevenir, investigar y erradicar cualquier manifestación de violencia, incluidas agresiones físicas, psicológicas o verbales, discriminación, acoso sexual, abuso de autoridad de entrenadores, y actos violentos protagonizados por barras o aficionados.
Jaime Castillo advirtió que el deporte, pese a ser un derecho humano y una herramienta de desarrollo social, también se ha convertido en un espacio donde ocurren conductas que atentan contra la dignidad y los derechos de las y los atletas, especialmente niñas, niños y jóvenes.
“La inexistencia de esta Comisión constituye una omisión legal que debe corregirse de inmediato”, señaló, al recordar que la ley local establece expresamente su creación como un mecanismo especializado de acción institucional.
La diputada subrayó que la propuesta no implica una nueva carga legislativa ni la creación de estructuras adicionales, sino simplemente el cumplimiento de una obligación legal pendiente por parte del Instituto del Deporte.
Dijo que la creación de la Comisión permitirá proteger a la niñez y juventud de abusos, establecer protocolos claros de actuación ante incidentes violentos, y fortalecer la imagen de Tamaulipas como un estado que respeta los derechos humanos y promueve el deporte como espacio de inclusión.




