Por Rogelio Rodríguez Mendoza
Más de 940 niñas, niños y adolescentes se encuentran en Tamaulipas en espera de ser adoptados, reveló la diputada María del Rosario González Flores, del Grupo Parlamentario del PAN, al presentar una iniciativa de reforma constitucional para reconocer el derecho a ser adoptado como parte del derecho a vivir en familia.
Durante la exposición de motivos, la legisladora advirtió que la cifra corresponde a menores alojados en centros de asistencia social del Sistema DIF Estatal, donde la posibilidad de adopción sigue siendo baja.
“De acuerdo con las solicitudes presentadas en los últimos años, solo uno de cada tres niños alojados en los centros del DIF logra ser adoptado”, denunció la diputada González Flores.
La legisladora citó como referencia el informe “Adopciones de niñas, niños y adolescentes en México (a junio de 2025)”, elaborado por la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM), el cual señala que, entre 2014 y 2024, el Sistema Nacional DIF recibió 754 solicitudes de adopción, pero únicamente 147 fueron concluidas, lo que representa solo el 19.5 por ciento.
Además, mencionó que según datos de la Fundación Unido, al mes de noviembre de 2024 existían más de 64 mil niños y adolescentes institucionalizados en el país, mientras que el total de adopciones concluidas apenas alcanzaba las 2 mil 268, lo que evidencia la enorme brecha entre quienes esperan y quienes logran ser integrados a una familia.
“Estos números son reflejo de una realidad dolorosa: miles de niños crecen sin la oportunidad de vivir en un hogar, sin afecto y sin estabilidad emocional. Es urgente que el Estado reconozca su derecho a ser adoptados y agilice los procesos para hacerlo posible”, puntualizó la diputada panista.
La iniciativa, presentada ante el Pleno del Congreso del Estado, plantea reformar el artículo 16 de la Constitución Política de Tamaulipas, para establecer que las niñas, niños y adolescentes no solo tienen derecho a vivir en familia, sino también a ser adoptados cuando ésta falte o no puedan vivir en ella.
Con ello, se busca que el gobierno estatal y las instituciones competentes eliminen trabas burocráticas, fortalezcan la cultura de adopción y garanticen la protección integral de la niñez tamaulipeca, en cumplimiento del principio constitucional del interés superior del menor.
“Queremos que ningún niño vuelva a pasar su infancia en un albergue esperando una familia. Esta reforma es un paso para hacer realidad ese anhelo y garantizarles un hogar donde puedan desarrollarse plenamente”, concluyó.




