Por Rogelio Rodríguez Mendoza.
“El campo mexicano se está muriendo, y si seguimos así, México terminará comiendo granos importados”, advirtió la diputada local Marina Ramírez Andrade, del Partido Acción Nacional (PAN), a unas horas de que agricultores de todo el país bloquearon carreteras y tomaron oficinas públicas para exigir un cambio en la política agropecuaria del Gobierno Federal.
La legisladora señaló que el abandono del sector agrícola ha llevado al país a una crisis sin precedentes.
“Abren las fronteras y dan preferencia a los granos extranjeros; a nuestros productores los dejan solos, les pagan a como quieren y sin precio justo”, expresó.
Ramírez Andrade lamentó que miles de agricultores estén quebrando y que muchos ya no puedan sostener sus actividades.
“Muchos ya no recuperan ni lo invertido, otros han tirado la toalla, algunos siembran apenas la mitad y la mayoría está endeudada. Es una tragedia en el campo mexicano”, afirmó.
Añadió que los productores han intentado dialogar con el Gobierno Federal, pero no han sido escuchados.
“Ellos quieren soluciones, quieren sentarse a platicar, pero el gobierno simplemente no responde”, denunció.
La diputada advirtió que la situación ya se extiende a todo el país y amenaza la soberanía alimentaria.
“El campo está cayendo en picada; si seguimos así, dependeremos completamente del extranjero, y eso sería una vergüenza nacional”, expresó.
Finalmente, Ramírez Andrade exigió al Gobierno Federal acciones urgentes y políticas públicas efectivas para rescatar la producción nacional.
“Si no actuamos hoy, mañana ya no habrá quién siembre ni qué cosechar”, concluyó.




