Por Redacción Noticentro.mx
A partir de las once de la mañana de este martes, decenas de agricultores cerraron la carretera que conduce de Ciudad Victoria hacia la frontera, a la altura de “La Y”, adelante del municipio de San Fernando, en respaldo al paro nacional convocado por organizaciones rurales ante la crisis que enfrenta el campo mexicano.
Aunque no en una cantidad masiva, productores agrícolas y ganaderos de Tamaulipas se unieron a las movilizaciones que se desarrollaron en distintos puntos del país, con el propósito de exigir al Gobierno Federal políticas públicas efectivas y presupuesto suficiente para rescatar al sector.
Desde temprana hora, grupos de campesinos bloquearon al menos cinco tramos carreteros que comunican del centro hacia las regiones norte y sur del estado: Mante–Ciudad Valles, Mante–Victoria, Victoria–Matamoros, Reynosa–Victoria y Matamoros–Reynosa.
Las manifestaciones fueron convocadas por la Asociación Municipal de Propietarios Rurales de Río Bravo, A.C., que llamó a realizar protestas pacíficas para exigir atención a la crisis del agro. Los productores respondieron colocando tractores y vehículos sobre los caminos, impidiendo la circulación de unidades particulares, autobuses y camiones de carga.
La mayor concentración de manifestantes se registró en el tramo Victoria–Matamoros, en el punto conocido como “La Y”, donde los agricultores permanecieron bajo vigilancia de autoridades de seguridad estatal y federal.
Los inconformes demandan mejores precios de garantía, acceso a créditos y financiamientos oportunos, así como freno a las importaciones de granos que —aseguran— han golpeado la rentabilidad de la producción nacional.
En varios tramos carreteros se formaron largas filas de vehículos, lo que obligó a cuerpos de emergencia y seguridad a implementar operativos de vigilancia y auxilio.
Los productores tamaulipecos hicieron un llamado directo a la presidenta Claudia Sheinbaum y a los legisladores federales, para que en el próximo Presupuesto de Egresos de la Federación se asignen recursos suficientes que permitan rescatar al campo y evitar su colapso productivo.




