Por Rogelio Rodríguez Mendoza.
Durante 2024, Tamaulipas registró un repunte en los embarazos adolescentes, con especial preocupación por los 61 partos en niñas menores de 14 años, cifra que encendió las alertas sanitarias.
Las autoridades atribuyen este aumento a condiciones de pobreza, desinformación y ausencia de educación sexual integral, factores que perpetúan un ciclo de vulnerabilidad social y de salud.
La Secretaría de Salud estatal confirmó que los casos se concentran principalmente en zonas rurales y marginadas, donde las menores enfrentan baja escolaridad, escaso acceso a métodos anticonceptivos y poca información sobre salud reproductiva.
La dependencia advirtió que los embarazos a tan corta edad conllevan altos riesgos obstétricos, partos prematuros y complicaciones médicas que ponen en peligro la vida de las madres y sus hijos.
Además, organismos de derechos humanos advierten que el 90 % de las niñas embarazadas en Tamaulipas ha sufrido algún tipo de violencia sexual o coercitiva, y muchas de ellas no denuncian por temor o falta de apoyo institucional.
El embarazo adolescente, coinciden especialistas, no es un fenómeno aislado ni un dato estadístico: es una crisis silenciosa que refleja desigualdad, pobreza y abandono institucional, y que pone en riesgo el futuro de toda una generación de niñas y jóvenes tamaulipecas.
De acuerdo con el INEGI, en 2022 el 1 % de las mujeres de entre 10 y 17 años en Tamaulipas tuvo al menos un hijo —2,482 casos—, colocándose la entidad en el lugar 25 nacional en incidencia de maternidad adolescente.
Aunque años atrás se observaba una ligera tendencia a la baja, los registros más recientes confirman un retroceso en los avances logrados.
Las autoridades estatales reconocen que los programas actuales de atención médica y psicológica no bastan para frenar el fenómeno, por lo que es necesario reforzar la prevención, garantizar la educación sexual y ampliar el acceso a anticonceptivos modernos.
En comparación con otros estados del sur del país, como Chiapas o Guerrero, Tamaulipas mantiene tasas menores; sin embargo, el problema persiste en comunidades con altos niveles de pobreza, donde la maternidad temprana reproduce la desigualdad y la deserción escolar femenina.
Cifras oficiales muestran que en 2023 el INEGI registró 2,169 nacimientos de madres menores de 17 años en Tamaulipas, mientras que un estudio de Ipas México reporta que el 13.5 % del total de nacimientos en el estado corresponde a madres menores de 20 años.
A nivel nacional, el INEGI documentó 147,279 nacimientos en adolescentes de 15 a 19 años y 3,019 en niñas menores de 15 años en 2021.




