Por Rogelio Rodríguez Mendoza.
Diputados del PAN presentaron una iniciativa para castigar con hasta 60 años de prisión el aborto y el infanticidio cometidos por motivos de discriminación en Tamaulipas.
La propuesta, promovida por la diputada Patricia Mireya Saldívar Cano y turnada a comisiones por la Diputación Permanente, plantea adicionar un nuevo capítulo VII Bis al Código Penal del Estado, bajo el título Del Aborto e Infanticidio por Discriminación.
El proyecto contempla sancionar la privación de la vida al producto de la concepción en cualquier etapa del embarazo, o al neonato en las primeras cuatro semanas de vida, cuando la motivación sea el sexo, la discapacidad o la presencia de síndromes genéticos como Down o Turner.
En el caso de las mujeres que voluntariamente interrumpan un embarazo por discriminación, la pena sería de dos a diez años de prisión, con posibilidad de sustituir la condena por tratamiento médico integral. Sin embargo, en casos de reincidencia no aplicaría este beneficio.
Para quienes provoquen un aborto en esas condiciones, las penas se fijan entre ocho y dieciocho años de cárcel, dependiendo de si existe consentimiento de la mujer y de si ésta es mayor o menor de edad.
El dictamen también contempla sanciones para parejas, familiares o cónyuges que, mediante violencia o amenazas, obliguen a la mujer a abortar por discriminación. A ellos se les impondrían de dos a diez años de prisión.
Respecto a los profesionales de la salud, como médicos, enfermeros o parteros que participen en estos actos, además de la pena de cárcel se establece la suspensión de tres a seis años en el ejercicio de su profesión. En casos de infanticidio, la suspensión se extendería hasta 20 años.
El nuevo tipo penal de infanticidio por discriminación sancionaría con 50 a 60 años de prisión a quien prive de la vida a un descendiente consanguíneo en línea recta durante las primeras cuatro semanas después del nacimiento por razones de sexo, discapacidad o síndrome genético.
Los promoventes sostienen que estas prácticas constituyen actos de discriminación y crímenes de odio que violan derechos humanos básicos como la vida, la igualdad y la dignidad.
El PAN defendió la propuesta como parte de una agenda humanista que, aseguró, busca proteger a las personas “desde la concepción hasta la muerte natural”, además de alinearse con compromisos internacionales en materia de igualdad y no discriminación.
En tribuna, la diputada Saldívar Cano recordó que en países asiáticos la práctica del aborto selectivo por sexo ha generado una relación demográfica de hasta 130 hombres por cada 100 mujeres, lo que demuestra la magnitud del problema.




