La joven productora de cine y actriz Kelley Mack, famosa por sus papeles en las series The Walking Dead y Chicago Med, falleció el fin de semana a los 33 años, según confirmó este martes su agente, Julie Smith.
Según el Instituto Nacional del Cáncer, los gliomas son «grupos de tumores formados a partir de células gliales anormales, que sostienen y protegen las neuronas cerebrales». Normalmente se encuentran en el cerebro y la médula espinal.
La actriz, graduada de la Universidad Chapman, también trabajó en varios cortometrajes y comerciales, sin embargo fueron sus papeles de Penelope Jacobs en Chicago Med y de Addy en la novena temporada de The Walking Dead, los que la lanzaron a la fama.
Según reportes, la joven falleció en paz el sábado por la noche, acompañada por su madre Kristen y su tía Karen. Anteriormente, sus familiares compartieron en abril pasado que Kelley había completado un tratamiento de radioterapia con protones.
«Como su hermana, quiero que todos sepan lo valiente que fue, especialmente cuando decidió dar el salto para reunirse con Dios. Estoy muy orgullosa de ella», agregó Klebenow.




