Por Rogelio Rodríguez Mendoza.
A partir de este 1 de julio, los pescadores tamaulipecos pueden retomar sin restricciones la captura de robalo blanco y prieto, tras concluir el periodo de veda establecido para esta especie en el Golfo de México.
La Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca), dependiente de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, autorizó el aprovechamiento del robalo en el litoral comprendido entre Soto la Marina, en Tamaulipas, y la Barra de Chachalacas, en Veracruz, vigente hasta el 14 de mayo de 2026.
La decisión se basó en el análisis técnico del Instituto Mexicano de Investigación en Pesca y Acuacultura Sustentables (IMIPAS), que consideró viables las condiciones biológicas y ambientales para una captura responsable de la especie en esta región.
Mientras que en otras entidades del país como Sonora, Sinaloa, Jalisco o Campeche se activaron vedas para diversas especies —como callo de hacha, ostión de placer, caracol, tilapia y langosta—, Tamaulipas quedó excluido de dichas restricciones para el robalo.
Además, la Conapesca anunció nuevas temporadas de aprovechamiento para otras especies en distintas zonas del país, dentro de un esquema nacional de manejo pesquero sustentable.
La reapertura de la pesca del robalo fue recibida con entusiasmo por el sector pesquero local, que ve en esta temporada una oportunidad económica clave para las comunidades costeras, en especial en municipios con fuerte vocación ribereña.
De acuerdo con datos oficiales, Tamaulipas produce anualmente unas 166 toneladas de robalo, lo que representa alrededor del 3% de la captura total de esta especie en el Golfo de México, colocándose en el cuarto lugar regional, detrás de Campeche, Tabasco y Veracruz.
El gobierno federal continuará con labores de inspección y vigilancia en los litorales para garantizar que la actividad pesquera se mantenga dentro de los márgenes legales y ambientales establecidos.




