Por Redacción Noticentro.mx
Los cinco integrantes del Grupo Fugitivo fueron asesinados e incinerados en un horno de una ladrillera ubicada en la colonia Aquiles Serdán, en Reynosa.
Así lo confirmó el fiscal general de Justicia de Tamaulipas, Irving Barrios Mojica, al dar detalles del crimen durante una rueda de prensa este martes.
De acuerdo con las investigaciones, cámaras de videovigilancia permitieron rastrear los últimos movimientos del grupo musical antes de su desaparición. El día 25 de mayo, alrededor de las 20:00 horas, un sujeto identificado como Lino, alias “El Didi”, se comunicó con el representante del grupo para contratarlos en un supuesto evento privado en la colonia Riveras de Rancho Grande.
Los músicos se reunieron en la colonia Reservas Territoriales y se trasladaron juntos en una camioneta negra con remolque. A las 22:04 horas fueron captados por cámaras de seguridad circulando rumbo al evento. A las 22:22 horas, otra cámara los registró en la avenida Las Riveras, siguiendo una camioneta gris que posteriormente sería pieza clave en las investigaciones.
Según la Fiscalía, fue entre las 22:04 y 22:22 horas cuando los músicos fueron interceptados, obligados a descender de su vehículo y trasladados en la camioneta gris hacia la colonia Aquiles Serdán. En ese lugar fueron asesinados e incinerados en un horno de ladrillera. Sus restos fueron arrojados a unos 300 metros del sitio.
Análisis genéticos realizados por la Agencia de Investigación Criminal y el Centro Federal Pericial Forense confirmaron la coincidencia de perfiles de ADN con al menos tres de las víctimas.
Barrios Mojica informó que se han recabado más de 200 datos de prueba, suficientes para obtener órdenes de aprehensión contra 13 presuntos integrantes de una célula criminal. Diez ya fueron detenidos.
Tres siguen prófugos: “El Güero Nike” y/o “El Gordo”, “El Chuco” y/o “El Chuco Piedras”, y “El Panchito”. Por ellos, la Fiscalía ofrece una recompensa de hasta 1.5 millones de pesos a quien proporcione información útil para su captura.
Las autoridades reiteraron el llamado a la ciudadanía para colaborar de forma anónima y confidencial. El caso ha generado profunda indignación en la sociedad y renovadas exigencias de justicia por parte de los familiares.




