Al ser cuestionado por reporteros sobre si estaba ahí para apoyar a «Diddy», West respondió brevemente: «Sí». No respondió, sin embargo, si testificará en el caso.
Según reportes de Page Six y TMZ, West no pudo ingresar a la sala principal del tribunal, ya que su nombre no figuraba en la lista oficial de familiares y amigos autorizados.
La visita del intérprete de «Runaway» pasó desapercibida al inicio, pero una vez que los medios reconocieron su presencia, abandonó el edificio tras unos 45 minutos.
No fue acompañado por su esposa, Bianca Censori, quien había sido vista con él en Nueva York la noche anterior.
La breve aparición de West representa el primer gesto público de apoyo de una figura famosa hacia Combs, quien desde los allanamientos federales de 2024 ha enfrentado una creciente presión mediática y un notable aislamiento en la industria.
Combs, de 55 años, permanece encarcelado sin derecho a fianza y se ha declarado no culpable de los cargos, que incluyen tráfico sexual y asociación delictuosa. De ser hallado culpable, podría enfrentar hasta cadena perpetua.
Los fiscales alegan que Combs utilizó la violencia, amenazas y una red de empleados y asociados para controlar y abusar de mujeres durante dos décadas.
Sus abogados han dicho al jurado en el tribunal federal de Manhattan que, aunque hubo violencia doméstica en sus relaciones, todo lo que hizo sexualmente fue consensuado.




