Por Redacción Noticentro.mx
En al menos 21 estados del país, grupos del crimen organizado han montado una red paralela de videovigilancia utilizando miles de cámaras colocadas en postes, viviendas, negocios e incluso mercados. Esta estrategia de “halconeo digital” se ha convertido en una amenaza latente para la seguridad pública, al permitir a los criminales monitorear a autoridades, enemigos y víctimas con total impunidad.
Durante 2024 y lo que va de 2025, corporaciones federales como el Ejército Mexicano, la Guardia Nacional y la Marina han reportado el desmantelamiento de al menos 6 mil 619 cámaras en más de 75 municipios. Estos dispositivos, conocidos como “cámaras parásitas”, suelen estar conectados a centros de monitoreo clandestinos operados por grupos delictivos.
Especialistas en seguridad advierten que esta práctica refleja la sofisticación y poder económico que han alcanzado las organizaciones criminales. “No es un fenómeno nuevo, pero sí uno que evidencia que las autoridades lo han tolerado”, advirtió Leopoldo Rodríguez Aranda, director del GESEC, quien además subrayó la incapacidad de las policías locales para detectar estas redes por su bajo nivel de preparación e infiltración.
Los reportes más recientes revelan casos alarmantes. En Sinaloa se han retirado mil 530 cámaras, la mayoría en Culiacán, Mazatlán y Navolato. En Guanajuato, sólo en Celaya fueron detectadas mil 400. En San Luis Potosí, además de las 400 cámaras desactivadas, hay 15 personas detenidas por operar estas redes. Otros estados como Guerrero, Jalisco y Baja California también han sido escenario de hallazgos similares.
La tecnología empleada por los criminales es accesible: cámaras PTZ panorámicas, con zoom e inclinación, que pueden comprarse en línea por menos de mil pesos. Algunas se ocultan en negocios mediante amenazas o pagos por el uso del internet. En Jalisco, incluso se han camuflado con logotipos falsos de la CFE y Telmex para no levantar sospechas.
El gobierno de San Luis Potosí propuso ante el Congreso local tipificar el “halconeo digital” como un delito específico, buscando frenar esta práctica. Sin embargo, expertos como Rodríguez advierten que, mientras no se frene el poder de los grupos criminales en la vida pública del país, será casi imposible evitar que sigan construyendo redes de vigilancia clandestinas con total libertad.




