La continuidad de Croacia en la Eurocopa pende de un hilo. La selección liderada por Luka Modric suma dos puntos después de tres jornadas en la fase de grupos. La diferencia de goles, con un saldo de -3, no les favorece, especialmente tras la abultada derrota ante España en el primer encuentro. Aunque tenían la clasificación en sus manos con el gol de Modric, Zaccagni lo deshizo con su tanto en el minuto 98.
A pesar de la dificultad, Croacia mantiene la esperanza en los partidos restantes. En el grupo C, los croatas necesitan que Eslovenia, que tiene dos puntos, pierda por tres goles o más contra Inglaterra y que Serbia caiga ante Dinamarca. Otra combinación posible, aunque menos probable, es que Serbia gane por tres goles o más a Dinamarca y que Eslovenia pierda por tres goles o más. Esto mejoraría su diferencia de goles frente a Dinamarca y Eslovenia. Sin embargo, un empate entre Serbia y Dinamarca condenaría a Croacia a la eliminación.
En los grupos D y E, las esperanzas croatas son nulas debido a que Austria es tercera en el D con tres puntos, y en el E hay un cuádruple empate a tres puntos. En el grupo F, Croacia necesita una victoria de Portugal sobre Georgia y que Turquía derrote a República Checa. Un empate en cualquiera de estos partidos eliminaría a los croatas.
A pesar de las complicaciones, Croacia se aferra a la mínima posibilidad de avanzar a los octavos de final y espera resultados favorables en los partidos decisivos.




