Por Redacción Noticentro.
El Congreso local presentará denuncias penales y administrativas en contra del Auditor Superior del Estado, Jorge Espino Ascanio.
El presidente de la Diputación Permanente, Marco Antonio Gallegos Galván, informó que el funcionario se ha dedicado a obstruir el inicio del proceso de entrega-recepción de la Auditoría Superior del Estado, (ASE), con lo cual ha incurrido en violaciones a la ley.
Los delitos penales que podrían imputársele son los de ejercicio ilícito del servicio público y el de abandono de funciones públicas.
Además, podría aplicársele la Ley de Responsabilidades de Servidores Públicos por obstruir el proceso de entrega-recepción del ente público a su cargo.
Gallegos explicó que Espino desatendió dos citatorios para comparecer, el martes y miércoles a las 10 horas, ante el Congreso del Estado, con el propósito de ser notificado de la designación del Auditor Superior interino, Francisco Noriega Orozco, y para iniciar el proceso de entrega-recepción de la ASE.
Ante ello, se le envío un tercer citatorio para este jueves a la misma hora, por lo que de incumplirla se procederá de inmediato con las denuncias correspondientes.
El legislador de Morena recordó que, debido a que Espino Ascanio concluye su ejercicio el próximo 9 de febrero, la legislatura local propuso, el pasado 15 de diciembre, la designación de su relevo, el cual no obtuvo el voto de las dos terceras partes de los integrantes del Pleno.
Ante ello, en base a lo que establece la Ley de Fiscalización y Rendición de Cuentas, la Junta de Gobierno procedió a la designación del auditor interino, que recayó en Noriega Orozco, a quien le corresponde iniciar el proceso de entrega-recepción para, a partir del nueve de febrero, asumir el lugar de Espino Ascanio.
Sin embargo, para evitar ser notificado de la designación de su sustituto, Espino ordenó desalojar al personal del edificio sede de la ASE, bajo el argumento de que se iniciarían trabajos de fumigación, ordenando que se cerraran con candado todas las instalaciones.
“La notificación respectiva, ha sido maliciosamente impedida, toda vez que negligentemente, el edificio de de la Auditoría Superior del Estado, se encuentra cerrado y además sin personal que resguarde sus instalaciones, así como la documentación que obra en sus archivos oficiales.
“El edificio se observa abandonado y sin medidas de seguridad mínimas que protejan la información pública que alberga”, acusó Gallegos.
Insistió en que, el todavía titular de la ASE está realizando una maniobra deliberada y dolosa para evadir la ley y sus procedimientos.




