La banca comercial se ha ido retirando poco a poco de los municipios con rezago social y el espacio lo está ocupando Banco del Bienestar.
La distribución de sucursales en los municipios con muy alto grado de rezago social se redujo de 23 por ciento en 2021 a 13 por ciento para 2022, último año disponible. En aquellos con alto grado de rezago social, disminuyó de 39 a 33 por ciento, mientras que en los de rezago medio pasó de 45 a 36 por ciento, según datos de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).
Mientras tanto, la banca de desarrollo incrementó de 23 a 51 por ciento su participación en la distribución de sucursales en municipios con muy alto rezago social. En los de alto rezago, pasó de 15 a 32 por ciento y en los de rezago medio de 16 a 33 por ciento.
Todo el espacio que los bancos están dejando en los municipios más rezagados está siendo ocupado por Banco del Bienestar, pues incluso las entidades de ahorro y crédito popular también han reducido sus sucursales físicas.
Enrique Díaz-Infante, del Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY), consideró dañino para el sistema que Banco del Bienestar esté acaparando el mercado que está dejando la banca múltiple en dichos municipios, y que no lo estén haciendo las Sofipos y Socaps, que son las entidades privadas diseñadas para incluir financieramente al sector popular.
«Banco del Bienestar está siendo un competidor desleal de las Sofipos y de las Socaps, pues tiene una mayor red de sucursales, se fondea con recursos públicos y está sujeta de rescates», consideró Díaz-Infante.




