Tras el receso internacional, el fútbol de clubes volvió con fuerza. El Nápoles, campeón vigente del Scudetto y bajo la dirección del cuestionado Rudi García, viajó al estadio Marcantonio Bentegodi para enfrentarse al Hellas Verona.
El equipo local, dirigido por Marco Baroni, buscó desde el principio tomar el control del partido con oportunidades creadas por figuras como Pawel Dawidowicz y Marco Faraoni. Sin embargo, el Nápoles no se quedó atrás y respondió con ataques de jugadores como Giacomo Raspadori y Mário Rui. La apertura del marcador llegó de la mano de Matteo Politano, que adelantó al equipo visitante (0-1).
Pero el verdadero protagonista de la noche fue Khvicha Kvaratskhelia, quien con un espectacular doblete amplió la ventaja para el Nápoles (0-2, 0-3). A pesar del esfuerzo de Darko Lazovic, que logró descontar para el Hellas Verona, el equipo local no pudo evitar la derrota (1-3).
El Nápoles se lleva así una victoria importante en su camino para defender el título del Scudetto, con Kvaratskhelia como la gran estrella del encuentro.




