Xóchitl Gálvez vivió un día agridulce al ganar la encuesta del Frente Amplio por México para la candidatura presidencial. Aunque la victoria le daba el 50% de la candidatura, el otro 50% debería haberse definido en las urnas el domingo 3 de septiembre. Pero eso ya no ocurrirá.
La aspirante tuvo que lidiar con la jugada inesperada de Alejandro «Alito» Moreno, quien retiró su apoyo a la otra candidata, Beatriz Paredes. Este giro dejó en el aire el resultado final y afectó las posibilidades de una elección contundente a favor de Gálvez.
En un mitin en Expo Santa Fe, ante 10,000 seguidores de la Ciudad de México, la senadora anunció: «Lo que hoy yo gané fue la encuesta que vale el 50% de la candidatura. Todavía está el proceso del domingo 3 de septiembre, y hasta este momento el único que tiene la última palabra es el Comité».
Sin embargo, al día siguiente, el Comité Organizador canceló definitivamente la consulta a los simpatizantes. El anuncio oficial de la candidatura de Gálvez se realizará mañana en un acto en el Ángel de la Independencia.
Durante el mitin, un desliz de Lía Limón, Alcaldesa de Álvaro Obregón, provocó lágrimas en Gálvez. Limón anunció erróneamente que Beatriz Paredes había declinado, lo cual no era cierto.
Gálvez finalmente bajó del templete y fue abrazada por sus hijos, Juan Pablo y Diana, quienes comprenden que, aunque su madre ha ganado la encuesta, la cancelación del proceso electoral le quita la oportunidad de un triunfo más completo.
A pesar de todo, Gálvez prometió a sus seguidores: «Yo les vengo a ofrecer la victoria. Y le vamos a dar la paz a México, sin odios, sin pleitos».
El destino parece haberle jugado una mala pasada a Gálvez, dejándola con una victoria incompleta y preguntas sin respuesta. Ahora, la aspirante se enfrenta a la tarea de unificar a su base y prepararse para las elecciones presidenciales del próximo año.




